Zumbí: la Leyenda del Rey Mulato y el Gran Quilombo de los Palmares, parte 2

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Terminamos el capítulo anterior con el aumento dramático en el poder y la capacidad del Gran Palenque de los Palmares y el ascenso de Ganga Zumba, un importante heredero de la aristocracia congolesa que por razones del destino había atravesado las costas del atlántico en forma de esclavo para recobrar, de nuevo, su libertad al otro lado del océano.

Como dijimos el capítulo anterior, la Historia del Gran Quilombo comienza, en verdad, con Ganga Zumba. Veamos:

El nacimiento de un nuevo mundo

Es posible que hasta entonces pocos palenques hubieran logrado sobrevivir por tanto tiempo con tanta autonomía. Las nuevas generaciones que allí nacieron (y algunas de las cuales alcanzaron allí a morir) fueron hijos de un mundo completamente nuevo.

Los portugueses también comenzaron a notar que esta nueva región era sinónimo de peligro. Más y más esclavos estaban siendo “robados”, integrados al quilombo y usados en la defensa de las mocambas. Así mismo, bajo Ganga Zumba no sólo terminaron las incursiones portuguesas, sino que comenzaron a aumentar los ataques de los quilombolas, cada vez mejor armados y preparados.

El Gran Palenque funcionaba como un reino. Macao, la capital, entonces alcanzó los 11.000 habitantes, mientras otras aldeas fortificadas guardaban la inmensa región. Es posible que en aquel entonces la capital de Brasil, Salvador de Bahía, no estuviera mucho más poblada.

Cada una de las fortificaciones tenía su propia guarnición, un ejército y una muralla construida con estacas que mantenía guardas de manera permanente. En la práctica funcionaban como pequeñas ciudades en la que los habitantes del Palenque se defendían de las incursiones y practicaban la agricultura.

Bajo el liderazgo de Ganga Zumba, los quilombolas alcanzaron niveles nunca antes vistos de autonomía. En su sociedad se aceptaban no solo esclavos, sino mulatos e incluso uno que otro blanco que era prófugo de la justicia portuguesa. El control del territorio y las sucesivas derrotas portuguesas permitieron, así mismo, el surgimiento de una clase comerciante importante y de grandes rebaños de ganado bajo el mando del Quilombo. Aunque la esclavitud seguía existiendo, por lo general se reducía a los colaboradores de los hacendados y a hombres que hubiesen sido encontrados cometiendo alguna traición a sus hermanos: la mayor parte de los hombres tenían su propia tierra para cultivar.

Cada una de las mocambas elegía un líder. Estos líderes, a su vez, se reunían para elegir un representante de todo el Quilombo.

La propuesta de los portugueses

Viendo el poder de sus enemigos, y conscientes de la imposibilidad de destruirlos por la fuerza, los portugueses tomaron entonces la decisión de permitir a los quilombolas vivir su vida. Aunque algunos creen que esto no fue más que una astuta jugada política, otros consideran que en verdad habían decidido dejar en paz a Palmares, aunque fuese solo por algún tiempo.

Fue un movimiento extremadamente audaz, incluso si los portugueses no fueron conscientes de ello. Al interior del Quilombo, como nunca antes, hombres que siempre habían permanecido unidos comenzaron a separarse por la posibilidad de aceptar la paz… o seguir con la guerra. Ganga Zumba era partidario de lo primero. Zumbí, de lo segundo.

Zumbí

Este hombre, hasta ahora poco conocido, había sido recapturado por los portugueses cuando era apenas un niño de 6 años. La leyenda cuenta que fue adoptado por un monje que le enseñó latín, portugués, historia y a leer y escribir, pero dicha historia jamás ha podido demostrarse. A sus 15 años logró escapar y volver al mundo en el que había nacido, libre.

Su talento como líder y como guerrero era incomparable. En 1675 recuperó un mocambo perdido, aniquilando a las tropas portuguesas, lo que le generó bastante prestigio en Palmare. Pronto fue elegido como líder de su Mocamba.

Fue la propuesta de paz de los portugueses la que lo hizo levantarse contra Ganga Zumba. El líder consideraba seriamente aceptar y comenzó a recibir delegados de la corona, mientras que Zumbí, que había sido esclavo de aquellas personas, los consideraba traidores y jamás dignos de confianza. Por esta razón se rebeló y prometió seguir con la resistencia. El apoyo multitudinario lo convirtió, pronto, en el nuevo líder indiscutible.

Ganga Zumba murió poco después de retirarse del poder. Parece ser que fue envenenado por el mismo Zumbí, o al menos, por uno de sus seguidores.

Reconstrucción de un hogar del Quilombo en el Parque Memorial en Palmares

El comienzo del final

Zumbí era un estratega militar incomparable. Además de ello, parecía comprender bien las necesidades de su gente. Bajo su dominio, Palmares se convirtió casi en un reino equivalente a cualquier otro.

Pero su rechazo a los portugueses parece haber sido contraproducente. En los tiempos de Ganga Zumba, pese a las quejas de los hacendados, la corona no había tomado medidas verdaderamente radicales para luchar contra el Palenque. Muchos consideran que dada su propia debilidad, un mínimo de sumisión habría bastado para convencerlos de mantener el Status Quo. Cualquier tributo, por pequeño que fuese, habría condenado a los hacendados de Pernambuco a lidiar por mucho más tiempo con los quilombolas.

Zumbí, sin embargo, no pagaba tributos ni reconocía la autoridad de los portugueses.

Aunque el poder del Quilombo aumentó mucho bajo su liderazgo, también sirvió para convencer a los portugueses de que ellos y Palmares no podían coexistir. Más y más recursos comenzaron a fluir hacia los ejércitos que se encargarían, por fin, de la Conquista de Macao.

Pero la Batalla Final no sería sencilla. La victoria les costó cara a los portugueses. En el próximo capítulo hablaremos sobre ello.

Fuente de imágenes: 1: impressorbraziliense.com, 2: joonthego.com, 3: palmares.gov.br.

Zumbí: la Leyenda del Rey Mulato y el Gran Quilombo de los Palmares, parte 2

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