Trasmoz: el pueblo maldito de España

El castillo que construyó el diablo

En la provincia de Zaragoza, España, existe un municipio llamado Trasmoz que cuenta con una población de 96 habitantes y con una historia rica en misticismo y brujería. Tristemente, en su haber es conocido por ser el único pueblo español en ser excomulgado por la Iglesia Católica y cuya excomunión no ha sido revocada todavía.

El pueblo se caracteriza por la presencia de un castillo: el Castillo de Trasmoz. Se trata de una fortaleza disputada por los reinos de  Aragón y Navarra durante los siglos XII y XIII por ser un punto clave entre la frontera de ambos reinos. Ésta edificación también cuenta con sus leyendas y mitos: se dice que un mago llamado Mutamín hizo un pacto con el diablo para crear tan imponente edificación.

El pueblo no era sumiso a la Iglesia ni al Monasterio de Veruela, ya que la corona les había otorgado cierta autonomía y derechos para el uso del agua del lugar. Se rumoraba que detrás de los muros del Castillo se celebraban fiestas paganas y se reunían aquelarres, fue por ello que en 1255 el abad de Veruela excomulgó al pueblo.

No obstante, la maldición del pueblo llegaría tres siglos después cuando el cura del pueblo, cansado del desorden del lugar, cubrió una noche la cruz del altar y en voz alta dijo el Salmo 108 y 109, lecturas  usadas para maldecir y excomulgar un sitio:

Danos socorro contra el adversario,
Porque vana es la ayuda del hombre.
En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.

Salmo 108

Y recitando esas palabras el clérigo maldijo al pueblo, alejándolo de la iglesia y de sus sacramentos.  Ahora todos los que pensaran en Trasmoz pensarían en las blasfemias y atrocidades en las que vivían.

Sanadora condenada

Corría el siglo XIX y entre los pobladores de Trasmoz, vivía una mujer anciana a la que se conocía como Tía Gasca. Según las habladurías del pueblo, Gasca era una bruja que descendía de una larga estirpe de hechiceras y cuyo poder radicaba en las propiedades de un ungüento del cual habían pasado la receta y los ingredientes de generación en generación.Era gracias al poder de ese menjunje que Tía Casca tenía el poder de volar, hablar lenguas extrañas, de envenenar las aguas y lo campos y matar el ganado.

Mató a su amigo y luego consultó en Siri dónde esconder el cadáver Desde mediados del Siglo XX, la tecnología se ha convertido en parte esencial de nuestras vidas, m...
Tras destrucción de antiguo orfanato en Canadá habitantes de la región afirman q... Fantasmas Si bien existen innumerables relatos anecdóticos de la aparición de fantasmas, espectro...
Karánsebes, la batalla más absurda de la historia. . Soldados del mismo ejército matándose por error. La Batalla de Karánsebes tuvo lugar durante la g...

Un sinfín de chismes se decía de Gasca: que podía maldecir al que ella quisiera y echar males a sus enemigos, y que cometía blasfemias contra Dios. Podríamos suponer que con la llegada del siglo de la industrialización los cuentos de brujas ya habrían quedado atrás dando paso a un pensamiento científico… pero eso no era lo que ocurría en Trasmoz, pues en 1850 en un ataque de ira y frustración emprendieron una cacería de brujas y apresaron a Tía Gasca, a quien atribuyeron todas las desgracias del pueblo.

A la edad de 46 años la mujer fue arrojada por un precipicio y ni siquiera en la muerte pudo descansar en paz, pues se decía que el alma de aquella mujer seguía penando y que sus lamentos atraían a los curiosos al mismo peñasco por donde fue arrojada y que el espíritu de la anciana daba fin a aquellos que atrevieran a ver por el precipicio.

La historia detrás de la maldición

Analizando más a fondo las circunstancias del pueblo, nos podemos dar cuenta que sí sufrían de una maldición y no a causa de la brujería, sino de una causa más común de lo que podríamos suponer: la avaricia, sentimiento que fue corrompiendo al pueblo hasta volver a sus habitantes totalmente ciegos a lo que los rodeaba.

Se cree que todas esas leyendas y supersticiones fueron habladurías de un sacristán de la zona de Tarazona, quien  deseaba alejar a los curiosos y expandir rumores mal intencionados para impedir que llegaran entrometidos indeseados, ya que en ésta zona abundaba el hierro y otros metales.

El sacristán junto con otras personas estaban acuñando dinero falso. He ahí la razón de tantos chismes y habladurías: ¿qué mejor estrategia para marginar a un pueblo que convertirlo en un sitio lleno de paganos y brujas?

También hay que mencionar que todos los problemas que había entre Trazmos y la Iglesia eran  un conflicto relacionado con los recursos naturales y no con la herejía: al parecer el Monasterio Cisterciense de Veruela y la gente del pueblo se disputaban los recursos del lugar.

¿Y las brujas? En Trasmoz sí habían brujas pero no aquellas que adoraban a Satanás u ocasionaban daños, aquellas mujeres eran curanderas: mujeres sabias, conocedoras de los beneficios y de las propiedades de la naturaleza.

Como historia anecdótica, al parecer en pueblo había un párroco que intentó exorcizar al pueblo y a las mujeres del lugar, pero su intento de “purificar” el lugar no surtió efecto sino que las “brujas” del lugar convirtieron a la sobrina del clérigo en una bruja.

Bibliografía:

  1. http://www.rutasyleyendas.com/enclavesleyenda/enclave44-trasmoz/trasmoz.html

Imágenes: 1: bbc.com, 2: guiarepsol.com, 3: heraldo.es

Trasmoz: el pueblo maldito de España
18 octubre, 2018