Toda la información del mundo: el Proyecto Xanadu

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Información

Suele decirse que vivimos en la era de la información, pero incluso así el término resulta muy frívolo para su verdadera importancia. Todas y cada una de las partículas del universo tienen consigo información: nuestro ADN – que nos convierte, al menos en términos físicos, en lo que somos – no es más que información. Y cada electrón que fluye por un dispositivo ideado por los humanos es así mismo información.

Manejar la información ha sido uno de los retos más importantes de la humanidad y seguramente aquello que la diferencia de otros animales. Además de una capacidad excepcional para procesar información y desarrollar ideas, los seres humanos también han aprendido a manipular el medio y a acumular estos conocimientos, primero en forma oral, luego, escrita.

En tiempos antiguos, era común que ciertos escritos se mantuvieran ocultos ante la mayoría, en particular ante quienes tuviesen la posibilidad de usurpar el poder de los gobernantes. Ya fuesen rivales intestinos o enemigos externos, mantenernos al margen del conocimiento base del Imperio era fundamental.

Por dar un simple ejemplo, las cartas marítimas de los navegantes genoveses y venecianos y posteriormente portugueses y españoles, eran consideradas un secreto de estado y mantenerlas bajo control era fundamental. En periodos posteriores, avances científicos se convirtieron en el Santo Grial que podía hacer que un conflicto girase a favor de uno de los contendientes.

En la actualidad, sin embargo – y pese a los secretismos que siguen caracterizando a los estados – la información fluye más libre que nunca. Fenómenos como la prensa, la televisión y la radio convirtieron el mundo en un flujo constante de datos en todas direcciones y esto no ha hecho sino acelerarse dramáticamente con la aparición de internet.

Pero antes incluso de que se imaginase internet, un hombre quiso recopilar todo el conocimiento del mundo en una única fuente. Su nombre es Ted Nelson y su proyecto, el Proyecto Xanadu.

Project Xanadu

Todo comenzó en 1960 cuando Ted Nelson, un sociólogo que había comprendido los grandes cambios que se venían por cuenta de las nuevas tecnologías electrónicas, comenzó a imaginar una serie de máquinas capaces de almacenar toda la información relevante de nuestra civilización. Originalmente propuso el primer hipertexto de la Historia, es decir, el primer sistema de enlaces tal y como lo conocemos. De alguna manera imaginó internet, solo que más loable y complejo que la World Wide Web.

Tras años de trabajo, el proyecto de Nelson comenzó a tomar forma. Algunos incluso creen que hubiese podido superar a Tim Berners Lee (creador de Internet), pero sus ideas eran tan complejas que le tomó mucho tiempo – y una considerable mejora en los hardwares – el llevarlas a la práctica.

Su objetivo es difícil de describir. Se trata de algo semejante a internet, pero interconectando las fuentes de una manera eficaz: permitiendo a los usuarios tomar distintos contenidos y mezclarlos en un solo documento siempre teniendo en cuenta los vínculos con fuentes y las modificaciones que se realicen a estos contenidos.

En palabras simples, parece una forma muy compleja de citar.

Pero para Nelson, es mucho más que simplemente citar: es interconectar la información de manera que no solo llegue a las personas, sino que permita conocer su procedencia y todos sus vínculos. Es, en verdad, algo así como un gran libro con toda la información del mundo.

Por ahora, existe Open Xanadu, un proyecto abierto en el 2014 que busca alcanzar al menos una parte de lo ideado por Nelson. Ustedes dirán qué tanto ha cumplido.

Fuente de imágenes: 1: xanadu.com, 2: kottke.org

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