Televisores espían a sus dueños

Complots y conspiraciones, Curiosidades, Tecnología

Usted llega a su casa, se sienta, prende su televisor y comienza a verlo, o quizás es su televisor el que comienza a verlo a usted.

Al parecer en los últimos tiempos la privacidad de nuestros hogares ya no es tal, y sin que lo sospechemos una nueva generación de aparatos inteligentes han llegado al mercado para obtener todos nuestros datos y manipular nuestros hábitos: los televisores inteligentes.

Emulando las mejores películas de espionaje, estos televisores de última tecnología, no sólo han traído al usuario mejores imágenes y sonidos, sino que han convertido los hogares de sus clientes en salas de observación y a sus usuarios en objetos de estudio.

TELEVISORES ENVÍAN SUS DATOS A DESCONOCIDOS

El descubrimiento lo hizo, en 2013, un informático del Reino Unido, llamado Jason Huntley, quien se percató de que al encender su televisor, éste le mostraba -en su página de inicio- promociones referentes a los programas que él y su familia habían estado viendo.

Sospechando el uso de información personal por parte de alguien, usó sus conocimientos en informática para rastrear qué tipos de datos transmitía su televisor y a quién.

Huntley estableció entonces su computadora personal como puente entre su televisor y el receptor de Internet, para poder vigilar los datos que el electrodoméstico enviaba a la red.

Cuál sería su sorpresa al descubrir que su televisor común y corriente, cuyo costo sólo llegaba a los 700 dólares, estaba registrando y enviando a desconocidos, y sin su autorización, toda la información de los canales y películas que él y su familia veían en la privacidad de su casa.

Estos terceros a quienes el televisor espía parecía enviar información privada resultó ser nada más y nada menos que la empresa fabricante: la transnacional LG, ubicada en Corea del Sur.

No obstante, la información sobre sus patrones de consumo y películas favoritas era apenas uno de los datos que el televisor había transmitido a la Corporación.

Huntley descubrió que, entre otras cosas, su televisor había enviado copia de todos sus vídeos digitales privados que él había observado a través del aparato, y que eran grabaciones familiares, que incluían imágenes de él, su esposa e hijos.

Lo peor de esto, es que el mismo Huntley pudo comprobar que este envío de información privada, por parte del televisor espía, no se detenía ni siquiera cuando era desactivada la configuración de intercambio de datos, que el aparato traía predeterminada desde la fábrica.

Jason Huntley hizo pública su experiencia a través de su blog, originando una gran revuelo mediático, que no pudo ser ignorado por los fabricantes.

La Compañía LG declaró en su momento que tomarían cartas en el asunto, afirmando que para ellos “la privacidad del cliente es prioridad”.

Así mismo, la Corporación se comprometió a investigar los casos relacionados con envío de información, sin el conocimiento ni aprobación de los usuarios, por parte de los televisores inteligentes de su factura.

TELEVISORES ESPÍAS GRABAN CONVERSACIONES

A pesar de la promesa, los casos de espionaje televisivo no han cesado.

A principios de 2015, el ojo del huracán se situó sobre otra compañía coreana fabricante de estos televisores de última generación.

Esta vez se trataba de la transnacional Samsung, cuyos aparatos son capaces de captar y transmitir a otros las conversaciones que usted y su familia e invitados tenga en la privacidad de su casa.

Todo parece indicar, que la responsable de estos actos de espionaje es la aplicación “reconocimiento de voz”, incluida por la compañía, como atracción tecnológica, para lograr prescindir del control remoto y operar el televisor a través de comandos de voz.

Lejos de ser una leyenda urbana, el hecho fue confirmado por la misma Samsung, la cual declaró que ciertamente sus televisores, a través de la tecnología de reconocimiento de voz, podrían estar captando y transmitiendo conversaciones sostenidas cerca de ellos.

La Compañía –que asegura no tener la intención de espiar a sus clientes- argumenta que este hecho ha sido declarado públicamente por ellos, en su página web, donde en un texto sobre las políticas de privacidad de las televisiones señalan:

“Tenga en cuenta que si sus palabras incluyen información personal o sensible, esa información estará entre los datos capturados y transmitidos a un tercero a través de su uso del reconocimiento de voz”.

Y es así porque, según lo explicado por la misma Samsung, la aplicación de “reconocimiento de voz” funciona enviando, a través de Internet, el comando dado por usted a un sowftware, fuera de su casa, con el fin de que el programa traduzca a texto dicho comando oral y envíe como resultado a su televisor la orden, para ser activada.

Es decir, en el momento en que un cliente da un comando oral al televisor, por ejemplo: “encuéntrame una película de comedia”, el aparato buscará lo solicitado y al mismo tiempo enviará la información a terceros.

Samsung denomina esta acción “recolección de datos” y afirma que el único objetivo es mejorar eventualmente el rendimiento del aparato. Asimismo mantiene  que si esto llegase a preocupar a algún cliente, éste puede simplemente desactivar la aplicación.

Sin embargo, al igual que con el televisor del informático Huntley, el envío de datos por parte de los televisores no cesa, aunque los usuarios desactiven las funciones que permiten el intercambio de información.

PODRÍA SER TODO TIPO DE DATOS

Expertos en redes, han declarado a medios como Russia Today, que son muchos los datos que pueden ser transmitidos a terceros, a través de estos televisores inteligentes con conexión a Internet.

Advierten de la posibilidad de que otros puedan acceder a datos privados sin mucho esfuerzo, ya que a diferencia de las computadoras, los televisores carecen de un software que los proteja contra eventuales hackeos.

Un delincuente cibernético, con conocimientos básicos de técnicas de obtención de datos,  podría por ejemplo acceder al número de la tarjeta de crédito que un cliente usa para comprar ciertas películas, a través de la conexión a Internet de su TV.

Sin embargo el dato más preocupante, descubierto recientemente, es la posibilidad de activar remotamente la cámara integrada a esta generación de televisores.

Es decir, que estos aparatos podrían, sin que la familia se dé cuenta, registrar y enviar a desconocidos lo que sucede en su casa, espiando a sus clientes en la intimidad de su hogar, obteniendo imágenes de su familia, y enviándola a desconocidos.

La polémica al respecto aumenta, y a pesar de que las compañías insisten en calmar a sus clientes, descartando por toda intensión de espionaje o uso de la información, tanto la transmisión de datos personales a terceros como la preocupación de los clientes continúa.

Fuentes imágenes: 1. lr21.com; 2. bsecure.com; 3. lavozdelexito.com; 4. eluniversal.com

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Bibliografía

El pensante (27 abril, 2015). Televisores espían a sus dueños. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/televisores-espian-a-sus-duenos/