Qin Shi Huang: la historia del cruel Emperador que decidió quemar los anales históricos y asesinar a los eruditos de China y murió buscando el elixir de la eterna juventud


Lo más reciente:

Qin

China tiene una historia milenaria que se extiende, cuanto menos, al tercer milenio antes de Cristo. Sin embargo, por gran parte de este periodo fue una sociedad descentralizada, con reinos poderosos pero también gobiernos independientes. A la Dinastía casi legendaria de los Xia (2070-1600 a.C.) le sucedieron los gobiernos Shang (1600-1046 a.C.) y Zhou (1046-256 a.C.), aunque esta última gobernó de manera efectiva por menos de la mitad del tiempo.

Resalta el periodo de los “Reinos Combatientes”, el cual comenzó en el 476 a.C. y duró por dos siglos con constantes guerras y conflictos entre los diferentes estados. Fue un tiempo terrible para la sociedad china, que incluso se acostumbró a la guerra permanente y al sufrimiento constante producto de la misma.

Por esta razón muchos comenzaron a mirar con nostalgia y deseo los tiempos pasados en los que un gobierno fuerte garantizaba la seguridad de los ciudadanos y celebraron la llegada al poder en el año 221 a.C. de la Dinastía Qin. Bajo esta se construyó la primera dignidad imperial china, el primer estado fuerte y se presentó el nacimiento de la china histórica.

Qin Shi Huang

Pero lo que muchos esperaban fuese un tiempo de prosperidad pronto se convirtió en un tiempo de crueldad y dolor, pues el Emperador Qin Shi Shuang resultó ser un hombre con un corazón oscuro. Se creía el dueño de la Historia y el primer emperador de lo que sería el “Reino Eterno” en el mundo, y como tal actuaba como un déspota.

Parte de su carácter se debía al hecho que construyó su Imperio en tiempos de conflicto y sufrimiento, y como tal creía en un gobierno fuerte y en el deber de la obediencia al soberano. Parte se debía también al hecho de que tuvo varios intentos de asesinato, algo que lo volvió profundamente paranoico.

Pero entre todos sus abusos hubo uno en particular que pasó a la Historia y lo condenó a la ignominia entre sus compatriotas: la Quema de libros y Sepultura de intelectuales.

Matando el pasado

Siendo el primer “verdadero gobernante” del Reino Intermedio (es decir, China), Qin consideraba que la verdadera historia comenzaría a escribirse después de él y por lo tanto no hacía falta tener anales de lo que había ocurrido en el pasado. Por esta razón persiguió duramente a los eruditos y ordenó la quema de las historias que hasta entonces se habían escrito y que estaban bajo su poder.

Pero no se trataba solo de matar el pasado por cuestiones de orgullo. Qin temía que los eruditos pudiesen criticarlo con base en las hazañas y logros de generaciones pasadas. Por esta razón, luego de la quema de los libros vino la infame sepultura de los intelectuales.

La Sepultura de los intelectuales

Si bien cuentan los anales chinos que el desencadenante de esta tragedia fue la estafa, por parte de dos alquimistas, al Emperador Qin (al que le vendieron un supuesto suero de la eterna juventud), muchos en la actualidad consideran que esto fue poco más que una excusa para poder atacar a los eruditos de China.

En cualquier caso, luego de la quema de los libros vino la persecución a los intelectuales. El Emperador Qin comenzó a investigar y a rodearlos con espías antes de realizar su movimiento.

Los acusó de hablar contra él a sus espaldas (algo, con toda sinceridad, posiblemente cierto) y los condenó a morir. Fueron en total 460 eruditos que según las historias fueron encarcelados por dos años y posteriormente enterrados vivos en las afueras de la capital.

En la actualidad se debate sobre si realmente se enterraron vivos o simplemente fueron ejecutados o exiliados. Sin embargo, no cabe duda de que se trató de un acto de extrema crueldad que sería posteriormente criticado por los historiadores de las diversas dinastías.

En busca de la eterna juventud

En su arrogancia y paranoia, Qin temía a la muerte como nadie. Pensaba que como primer Emperador debería haber recibido el don de la Inmortalidad, y por esta razón pasó mucho tiempo buscándola.

De sus viajes se sabe poco. Fue en varias ocasiones a la isla de Zhifu buscando alquimista que nunca encontró, y envió emisarios a las míticas montañas Penglai donde supuestamente vivía un sabio de mil años que le daría los secretos de la eterna juventud. Huelga decir que ninguno de estos esfuerzos le valió fruto alguno.

Pero irónicamente su deseo de vivir por siempre sería el que lo llevara a la tumba. En el año 210 a.C. visitando sus dominios en China Oriental ingirió píldoras de mercurio, las cuales supuestamente lo harían inmortal. Pero como todos sabemos el mercurio es venenoso y terminó muriendo ese mismo día por una intoxicación.

Hablemos de ironías.

En cualquier caso, pese a todo el sufrimiento que causó, hoy está claro que de no ser por Qin China no habría sido la misma en toda su Historia.

Bibliografía:

  1. http://www.bbc.com/news/magazine-19922863
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Qin_Shi_Huang#Elixir_of_life
  3. https://en.wikipedia.org/wiki/Burning_of_books_and_burying_of_scholars

Imágenes: 1: learnodo-newtonic.com, 2: sobrehistoria.com, 3: theimmortalemperor.weebly.com

Qin Shi Huang: la historia del cruel Emperador que decidió quemar los anales históricos y asesinar a los eruditos de China y murió buscando el elixir de la eterna juventud
20 diciembre, 2017

Ver más Artículo al azar