Proyecto “Rayo Azul”: ¿son los ovnis parte de una conspiración?

Complots y conspiraciones

Una conspiración a gran escala

Si algo caracteriza a las teorías de la conspiración es su variedad. Lo que para algunos es prueba irrefutable de la influencia de grupos judíos, para otros es causa de sectores bancarios y para otros aún, influencia de los reptilianos inflitrados en nuestra sociedad. Curiosamente, uno de los temas favoritos de las teorías de la conspiración – el contacto con seres extraterrestres – hace parte, según algunos sectores, de un proyecto más importante (y macabro): el Proyecto Rayo Azul (Project Bluebeam).

Las acusaciones de Monast

Esta teoría sería propuesta por primera vez por el periodista francocanadiense Serge Monast en algunos archivos que hizo públicos en 1994. Tras revelar estos archivos (que involucran ante todo entrevistas realizadas 11 años antes, es decir, en 1993), comenzaron a correr rumores de una desaparición del hombre, que luego reapareció denunciando persecuciones de la policía. Al final, murió en diciembre de 1996 de un ataque cardiaco, la noche siguiente a ser arrestado y pasar un día en la cárcel.

Sus seguidores pronto denunciaron que, usando algún artilugio desconocido, las autoridades habían decidido matarlo para evitar que siguiera denunciando las conspiraciones que, decía, había descubierto. El proyecto Rayo Azul no fue la única conspiración denunciada por este periodista, un año después publicaría sus Protocolos de Toronto (basados en el sistema de los “Protocolos de los Sabios de Sion”) en donde denunciaría con mayor profundidad este proyecto.

Un proyecto sospechoso

De acuerdo con Serge Monast, el llamado Proyecto Rayo Azul constaba de una serie de planes orientados a la destrucción de los cultos contemporáneos y la implementación del Nuevo Orden Mundial. Lo interesante es que, según el periodista, los fenómenos extraterrestres y su implantación en el imaginario colectivo no serían más que una ficción organizada por los grandes poderes con el objetivo de distraer a las personas y modificar sus pensamientos con respecto a varios aspectos.

El plan constaría de varias fases, orientadas al dominio de las personas utilizando credos ancestrales. Lo interesante del asunto es que se trataría de “explicar” estos credos de acuerdo con teorías de alienígenas ancestrales, que para este autor no serían teorías legítimas sino intentos de corromper las mentes de los hombres. Monast afirma que el proyecto estaría organizado por los grandes poderes y con mediación de las Naciones Unidas, la NASA y los gobiernos de las grandes potencias.

 

La primera etapa del proyecto se constituye en la destrucción de todo el patrimonio arqueológico mundial. De acuerdo con Monast, usando máquinas gigantes de hologramas y semejantes harían que naves extraterrestres, terremotos y otros desastres aparecieran en diversos lugares del mundo y reinterpretaran las doctrinas religiosas, sembrando dudas sobre la legitimidad de sus líderes.

A continuación vendría un “Espectáculo Espacial”, una serie de apariciones de seres superiores que se asemejarían a las deidades de cada religión y comenzarían la implantación de una religión mundial, una sola creencia, una sola moneda y una sola ideología. Es aquí donde comenzaría la implantación del Nuevo Orden Mundial.

La tercera etapa consistiría en una especie de implantación ideológica mediante lo que Monast denomina la Comunicación Telepática Bi Direccional Electrónica, basada en bajas y muy bajas radiofrecuencias que podrían comunicarse directamente con cada cerebro humano, haciéndoles creer que es Dios quien está hablando directamente con ellos. Se utilizarían grandes ordenadores con información relativa a la sociedad humana que serían capaces de entablar “charlas” con las personas.

La cuarta etapa consistiría en una serie de fenómenos de terror orientados a destruir lo que quede de resistencia, aniquilar el pensamiento alterno y suscitar el apoyo de la población ante un enemigo externo. Usando estas mismas tecnologías, se amenazaría con una invasión extraterrestre a gran escala para obtener acceso a las armas nucleares (y de otros tipos, si las hay) de las naciones independientes en nombre de la seguridad terrestre. Se planearían procesos de abducción masiva usando la lógica del “otro mundo” tan común en casi todas las religiones para destruir cualquier viso de resistencia sobre el planeta.

Por último, se impondrían una serie de apariciones fantasmales y paranormales con el objetivo de crear aún más terror y llevar a la locura a los hombres, obligados a aceptar el nuevo gobierno sin importar sus ideas, sus teorías o sus implicaciones.

 

¿Existe en verdad el Proyecto Rayo Azul?

Curiosamente, estas teorías se sustentan en una manipulación de lo que el pensamiento alternativo muchas veces considera como un hecho: extraterrestres, fenómenos paranormales, todo se considera una herramienta de estos poderes para destruir la humanidad como la conocemos e implementar un gobierno global. No cabe duda de que el Proyecto Rayo Azul presenta unas características particulares que lo convierten en la “estrella de la corona”, si se me permite la expresión, de todas las teorías de la conspiración.

Monast afirmó en sus documentos que la fecha original para la implementación de este plan fue 1983 (quizás coincidiendo con el mítico 1984 de George Orwell), pero que la fecha se habría pospuesto por razones desconocidas al año 2000. Evidentemente este plan no se ejecutó en el año 2000, pero para entonces Monast ya había muerto y nadie siguió con su teoría ni se preocupó por explicar cuándo volvería a suceder.

Hasta el momento, no sabemos si el Proyecto Rayo Azul es o no una realidad, pero sí sabemos que su principal defensor murió en circunstancias sospechosas. Sus críticos afirman que las tecnologías que el hombre mencionó no existen y ni siquiera hay teorías que las sustenten. Sus seguidores consideran que algunas de estas teorías sí existen y aquellas que no se encuentran en desarrollo, una vez el plan tome forma, será ejecutado por los grandes poderes.

¿Consideras que el Proyecto Rayo Azul es una realidad?

Fuente de imágenes: 1: anomalies.net, 2: vignette3.wikia.nocookie.net, 3: originalbookofmormonrestored.com

Proyecto “Rayo Azul”: ¿son los ovnis parte de una conspiración?

¿Conoces acerca de...?

Se habla de:                     

Bibliografía

El pensante (8 Julio, 2015). Proyecto “Rayo Azul”: ¿son los ovnis parte de una conspiración?. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/proyecto-rayo-azul-son-los-ovnis-parte-de-una-conspiracion/