¿Planta, animal o superorganismo? El curioso gusano de salsa de menta

Curiosidades, Zoología

Plantas y animales

Todos sabemos qué es una planta. Todos sabemos, así mismo, qué es un animal. Las primeras están inmóviles, se alimentan de luz y muestran movimientos muy lentos, normalmente imperceptibles (excepto, claro, cuando son afectadas por el viento); los segundos son activos, buscan su alimento moviéndose de un lado a otro y presentan cuerpos por lo general complejos con partes muy diferenciadas.

Claro, existen plantas de movimiento rápido (como las plantas carnívoras) y animales que pasan casi toda su vida inmóviles (como los corales); también tenemos animales relativamente simples y plantas con tejidos muy diferenciados. Sin embargo, en general la diferencia está clara y es difícil suponer que uno podría confundirse.

Hasta que se encuentra con el llamado gusano de salsa de menta.

Mint Sauce Worm

Llamado literalmente gusano de salsa de menta (Mint Sauce Worm), se trata de la especie Symsagittifera roscoffensis, un gusano de vida libre caracterizado por un color verdoso y que presenta características que lo convierten en un organismo verdaderamente único.

A lo largo de la evolución, los animales se especializaron en buscar de manera activa el alimento a partir del consumo de otros seres: incluso aquellos que, como los corales, permanecen inmóviles, son capaces de filtrar el agua que pasa y de mostrar elaborados diseños orientados a la cacería.

Nuestro gusano es algo diferente. Pese a tratarse de un animal, muestra un brillante color verdoso… y no requiere de alimento alguno. Es el sol, únicamente, quien le brinda su energía.

En efecto, la especie ha realizado una especie de asociación con un alga que vive en sus tejidos (transparentes), brindándole su color verdoso y haciendo que no requiera de buscar activamente alimento. Se trata de algo poco común pero ya conocido – algo parecido hacen muchas especies de corales – más interesante en este caso porque el gusano es una especie activa y busca constantemente los lugares más iluminados para favorecer la fotosíntesis.

Pero lo que es aún más interesante, esta especie muestra patrones de comportamiento que la llevan a comportarse casi como un superorganismo. Los organismos parecen haber aprendido a organizarse unos con otros, formando figuras de altísima eficiencia en la captura de luz y actuando al unísono para disminuir el peligro de la depredación.

Todo comienza con un gusano que encuentra un lugar apropiado. De alguna manera, el individuo informa a sus iguales, que entonces comienzan a acercarse. A medida que la densidad aumenta, el comportamiento también empieza a modificarse para crear una serie de círculos y patrones que eventualmente forman “tapetes” verdes de altísima eficiencia. Los gusanos se especializan en buscar los lugares a los que las algas no pueden acceder, en donde se alimentan en marea baja y descansan en marea alta.

Esta especie resulta fascinante y nos muestra que existen verdaderos híbridos en la naturaleza: seres simples que generan complejidad, seres vegetales en asociación con animales. Vale la pena preguntarnos si los seres humanos, mediante la ingeniería genética, no seríamos capaces de crear algo parecido aliándonos con microorganismos que nos brindaran energía y nos permitieran independizarnos, al menos parcialmente, de algunas de nuestras necesidades.

Estoy seguro que muchos transhumanistas estarían más que interesados en copiar a este gusano…y aunque seguramente pasarán décadas antes de que sea posible, seguramente en algún momento la ciencia lo permita.

Fuente de imágenes: 1: capitalberg.com, 2: jerseywalkadventures.co.uk

¿Planta, animal o superorganismo? El curioso gusano de salsa de menta

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Bibliografía

El pensante (4 marzo, 2016). ¿Planta, animal o superorganismo? El curioso gusano de salsa de menta. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/planta-animal-o-superorganismo-el-curioso-gusano-de-salsa-de-menta/