Ocurre una “lluvia de lampreas” en Alaska:

Curiosidades

 

Una lluvia particular

Dentro de los fenómenos meteorológicos más extraños y confusos se encuentra la periódica lluvia de animales que ocurre, con algunas variaciones, en muchas regiones alrededor del mundo. En algunos casos fáciles de explicar – recordemos la lluvia de arañas de Nuevo Gales del Sur (Australia) hace algunas semanas – a veces esta lluvia parece desafiar las leyes de la lógica.

Este parece ser caso de la región de Fairbanks en Alaska: diversos medios regionales han reportado en los últimos días la misteriosa aparición de lampreas de hasta un metro de largo en grandes superficies de la región que van desde zonas rurales hasta los jardines de los asqueados vecinos. Y no es para menos: las lampreas no se caracterizan particularmente por su belleza, son animales burdos y más bien repulsivos, no en vano llamados “peces vampiro” (pues se alimentan de la sangre de otros peces).

¿De dónde vinieron?

La llamada Lluvia de animales, aunque común, suele explicarse por fenómenos climáticos de vientos fuertes (tormentas, tornados o huracanes, por ejemplo) que fácilmente pueden levantar animales pequeños y llevarlos a regiones lejos de sus lugares de origen. Dentro de los animales que “llueven” más comúnmente están las ranas, los peces pequeños y las lombrices… pero no lampreas de alrededor de un kilogramo de peso.

Los investigadores, inicialmente, se mostraron francamente confundidos por el fenómeno: no solo no existían fenómenos climáticos que pudieran explicar la lluvia, sino que se trataba de animales de un tamaño muy superior a los que normalmente caen del cielo. ¿Cómo podía explicarse este misterio?

No es sencillo, pero se han propuesto varias posibilidades: la primera es que se trate de una broma bastante compleja organizada por algunos jóvenes de la región, pues el número de lampreas (que rondaba las decenas) no era demasiado grande para no poder ser responsabilidad de un grupo pequeño de personas. Sin embargo, los investigadores concluyeron que seguramente fueron gaviotas que, involuntariamente, dejaron caer sus presas en la zona circundante.

Efectivamente, estas aves suelen llevar consigo animales para consumir más adelante y no resulta sorprendente que algunos hubieran dejado caer las lampreas más pesadas sobre los patios de los desprevenidos habitantes. Hasta el momento, esta parece ser la explicación más lógica al asunto.

Y tú, ¿has sido testigo de alguna lluvia de animales?

Fuente de imagen: upload.wikimedia.org

Ocurre una “lluvia de lampreas” en Alaska:

¿Conoces acerca de...?

Se habla de: