Nuevos indicios parecen explicar por qué desaparecieron los Mayas

Arqueología, Civilizaciones

A principios de 2015, arqueólogos -que tenían cerca de veinte años de excavaciones en la región- lograron descubrir en Guatemala una antigua ciudad maya, de 2.600 años de antigüedad.

Según reseña el portal Live Science, Nixtun-Ch′ich´  -que es el nombre original de esta ciudad maya- es de por sí una urbe bien particular de esta cultura, que se distingue de otras halladas anteriormente.

La ciudad fue construida de acuerdo a un patrón de cuadrícula, con una organización bastante estricta, lo cual dista -según los expertos- del modo de vivir acostumbrado por los Maya, y que da cuenta de haber sido dirigida por un Gobernador muy poderoso, aproximadamente entre los años 600 y 300 a.C.

Por su parte, el medio digital Russia Today reportó que esta ciudad no sólo se distingue de las otras, por lo estricto de su construcción, sino que además extrañamente fue conservada por los habitantes cercanos, quienes la protegieron de los saqueos.

No obstante, igual que en todas las ciudades mayas descubiertas hasta el momento, aparentemente sus habitantes desaparecieron, sin que haya una explicación de a dónde fueron y por qué.

TEORÍAS SOBRE UN MISMO MISTERIO

Durante años la pregunta “¿por qué desparecieron los Mayas?” ha sido una interrogante para muchos, incluida la Ciencia.

Diversas teorías han tratado de explicar cómo y por qué una civilización, en la cúspide de su Cultura, se marcha de sus majestuosas ciudades, en las cuales invirtieron años de esfuerzo.

Algunos seguidores del fenómeno UFO, han teorizado –sin poder recabar la suficiente evidencia- sobre la posibilidad de que los Maya, debido a sus conocimientos astrológicos y elevación, a lo mejor entraron en comunicación con seres extraterrestres, los cuales los abduccieron, llevándolos a otra galaxia.

Otros en cambio, más entusiastas de teorías paranormales, tienen la tesis de que los Maya entraron en contacto, en algún momento del siglo V, con la cultura asiática, gracias a la visita de un antiguo monje budista, llamado Hui Shen, que buscando la tierra del Fusang chino, habría llegado -junto a otros monjes, provenientes de Afganistán- a América, compartiendo directamente con los Maya la doctrina de Buda.

Los seguidores de esta teoría creen –también sin poder probarlo- que los monjes les enseñaron a los Maya cómo elevarse a otra dimensión, gracias a los conocimientos sobre meditación y otros planos de conciencia.

Por su parte, lo más escépticos siempre han afirmado que los Maya no desaparecieron, desmaterializándose, sino que hubo algo que hizo que se fueran, y abandonaran sus ciudades.

Nuevos descubrimientos científicos, al parecer vienen a darle la razón a esta última teoría, demostrando que los Maya se fueron voluntariamente de sus ciudades, pero ¿qué fue lo que causó que todas los habitantes decidieran abandonar una ciudad?

 

GRANDES CAMBIOS CLIMÁTICOS 

La arqueóloga Patricia Castillo Peña, directora de la Zona Arqueológica El Tajín, ubicada en México –según un trabajo publicado por la agencia RIA Novosoti- señala que la razón de fondo de este éxodo Maya puede residir en graves cambios climáticos, que coinciden con la posible fecha que los investigadores han señalado como el momento de partida de los Maya de sus ciudades.

Esta arqueóloga afirma que hay evidencia de grandes cambios climáticos que afectaron el paisaje y las condiciones del continente americano, entre los años 850 y 1250 d.C, presentándose el momento más álgido de estos entre los años 1100 y 1200 d.C.

De acuerdo a la tesis de esta profesional, durante esa época, la región central de México comenzó a erosionarse, y zonas que antes habían tenido vegetación, se tornaron semidesérticas.

Asimismo – afirma la doctora Patricia Castillo Peña-  mientras eso sucedía en la zona del centro, las lluvias azotaron la zona costera, ocasionando importantes inundaciones, como lo prueban evidencias encontradas en la ciudad de  El Tajín, ubicada en Veracruz, y que conformaba el eje central de la cultura indígena de esa zona.

Para esta arqueóloga, estos cambios climáticos produjeron cambios dramáticos en los suelos, que afectaron directamente la agricultura y las formas de sustento, lo cual se tradujo en una degradación del nivel de vida de los habitantes de estas zonas, que los condujo finalmente a abandonar las ciudades.

Tal como concluye el trabajo publicado por RIA Novosoti, la arqueóloga Castillo Peña cree que estas mismas circunstancias afectaron también a la cultura Inca, provocando de igual forma que su población también abandonara sus ciudades.

Arqueólogos Robert Griffin y Ton Sever, responsables de la investigación patrocinada por la Nasa

 

USO INDISCRIMINADO DE LOS RECURSOS

La Nasa también se ha hecho partícipe de las Instituciones interesadas en averiguar el destino de esta civilización, por lo cual ha patrocinado varios estudios en la zona.

Luego de varias investigaciones, los arqueólogos Robert Griffin y Ton Sever -dispuestos por esta institución espacial- han llegado a la conclusión de que después de 1.200 años de civilización y dominio de América Central, los Mayas tuvieron que asumir -en la cúspide de su existencia- las consecuencias de la deforestación a la que sometieron su medio ambiente.

Tal como reseña el trabajo publicado en su portal ciencia.nasa.gov, el arqueólogo Griffin afirma que aquello que obligó a los Maya a abandonar su territorio “se lo hicieron ellos mismos”.

En ese sentido, Griffin señala que la contemporaneidad piensa en los Maya como una civilización que vivía en armonía con su entorno, mientras que en la realidad hay evidencia de que, al igual que otras cultura en otras épocas, su relación con el ambiente probablemente no era la más amigable y racional.

los mayas terminaron deforestando y destruyendo su paisaje como resultado de sus esfuerzos por ganarse la vida a duras penas en épocas difíciles”.

Al igual que la arqueóloga Castillo Peña,  Sever considera que cerca del año 900 d.C la región vivió una gran sequía, como producto de los cambios climáticos, y que la forma de relacionarse con la vegetación por parte de los Maya no les permitió sobrevivir en un ambiente que se habían encargado de degradar por siglos.

Al momento de la llegada de la gran sequía –según el arqueólogo Sever- los Maya habían cortado cientos de árboles, unos para poder sembrar el maíz que les permitía proveer a sus ciudades de alimento, otros empleado en la construcción de sus grandes estructuras arquitectónicas.

Tenían que quemar 20 árboles para calentar la piedra caliza que les servía para hacer apenas 1 metro cuadrado de cal que utilizaban como material para construir sus formidables templos, represas y monumentos”.

Tanto el método de recreación computarizada, en la que los científicos utilizaron sistemas de modelos climatológicos comprobados como el MM5 y el CCSM, como las evidencias arqueológicas, demostraron que la deforestación pudo contribuir a empeorar la sequía que afectó a la región cerca del año 900 d.C, época que coincide con  la fecha en la que los investigadores piensan que los Maya abandonaron las ciudades, según la evidencia hallada.

Por otra parte, el arqueólogo Robert Griffin afirmó que probablemente los Maya también implementaron técnicas de agricultura, que no contribuyeron con la sustentabilidad de los suelos.

“Sabemos que por cada período de 1 a 3 años en los cuales se cultive una porción de tierra, se necesita dejarla en barbecho recuperándose durante 15 años. Durante ese tiempo, los árboles y el resto de la vegetación puede volver a crecer mientras se tala y se quema otra área de cultivo”.

A la luz de estas evidencias, la sequía no sólo hubiese  provocado la escasez de agua, secando sus fuentes de suministro, sino que la degradación de los suelos habría dejado a la población sin alimento.

No obstante, tanto Griffin como Sever consideran que los factores climáticos por sí solos no pueden conducir a una civilización en la cúspide de su esplendor directamente al abismo, pero los problemas sociales como revueltas y guerras, ocasionados por la escasez de productos necesarios para la subsistencia sí pueden haber ocasionado el desmoronamiento de esta civilización.

En este sentido, según afirman estos profesionales de la arqueología, en algunas ciudades Maya, se han encontrado fosas comunes de osamentas que tienen incrustaciones de jade en los dientes, algo que en esa civilización estaba reservado a miembros de la aristocracia, lo cual para los arqueólogos es evidencia que sugiere revoluciones sociales que involucraron asesinatos de personas pertenecientes a la élite gobernante.

Al parecer, según los últimos hallazgos, los Mayas no desaparecieron, sino que se fueron de sus ciudades, aproximadamente en el año 900 d.C, motivados por la descomposición social, originada por la falta de comida y agua, consecuencia directa de la degradación ambiental, a la que los mismos Mayas contribuyeron, a través de la tala y la quema indiscriminada de su vegetación.

Fuentes imágenes: ciencia.nasa.gov

Nuevos indicios parecen explicar por qué desaparecieron los Mayas

¿Conoces acerca de...?

Se habla de:                     

Bibliografía

El pensante (8 mayo, 2015). Nuevos indicios parecen explicar por qué desaparecieron los Mayas. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/nuevos-indicios-parecen-explicar-por-que-desaparecieron-los-mayas/