Milagros en Japón: el llanto de la Virgen de Akita

Santos y Milagros

Estatua de la Virgen de Akita

Milagros

Un componente fundamental en el catolicismo (así como en muchas otras religiones) es la aparición de milagros. Los milagros, en una forma u otra, suelen representar la intervención divina directa en la vida de los hombres: una muestra de que no solo existe un creador, sino que este influye en verdad en nuestra vida cotidiana.

Siempre expuestos al escrutinio, muchos milagros han sido develados como farsas, pero otros suelen considerarse legítimos, ya sea porque se juntaron un grupo de circunstancias imprevistas… o porque, en verdad, Dios nos observa.

En este artículo veremos uno de los casos más famosos: el milagro de la Estatua de Akita, en Japón:

Agnes Sasagawa y la Estatua de Akita

En la remota área de Yuzawadai, en las cercanías de la ciudad de Akita, Japón, hay una pequeña capilla en un convento que contiene una estatua de la Virgen María. Fue a esta capilla a donde llegó Agnes Katsuko Sasagawa luego de quedar completamente sorda.

Agnes era una monja profundamente creyente que había vivido de primera mano el poder de los milagros cuando tomar agua de Lourdes le permitió recuperarse de varios problemas de salud que la habían acompañado desde años atrás a consecuencia de una operación de apendicitis muy mal practicada. Desde entonces su devoción había sido completa.

El Primer Milagro

Ya en la capilla de Akita (que denominaremos así por comodidad, aunque técnicamente hablando esté en Yuzawadai) Agnes comenzó a sufrir una serie de visiones marianas hacia comienzos de 1973 que la llevaron a advertir a sus compañeras que algo importante estaba por suceder. El 28 de junio de 1973, en efecto, dos heridas en forma de cruz aparecieron en la palma de su mano izquierda, causándole mucho dolor. El 6 de julio de aquel mismo año, por primera vez, oyó un mensaje de la Virgen:

“Rezad mucho las oraciones del Rosario, ya que yo, y solo yo, puedo protegeros de las calamidades que se aproximan”.

El mismo día del mensaje algunas hermanas comenzaron a notar la aparición de sangre en la estatua, principalmente, en una marca nueva que mostraba en su mano derecha. Como es lógico el asunto se popularizó y las personas comenzaron a visitar el lugar en el que la mano sangró por más de dos meses, hasta el 29 de septiembre de 1973. El día que las heridas desaparecieron y la Virgen dejó de sangrar, las hermanas notaron que había comenzado a exudar agua o algún tipo de líquido.

Agnes Sasagawa

Poco tiempo después, cuando todo parecía haber terminado, Agnes recibió un segundo mensaje de la Virgen:

“Muchos hombres en este mundo enfurecen al Señor. Deseo que las buenas almas lo consuelen, para suavizar la ira del Padre Celestial”. Deseo, junto con mi hijo, por almas que reparen mediante su sufrimiento y su pobreza las acciones de ingratos y pecadores”.

Y dos años después, la estatua volvió a sorprender a su comunidad.

El Segundo Milagro                                                          

El 4 de enero de 1975, año y medio después de que su mano derecha apareciera lastimada por una herida, la estatua comenzó a llorar. No se trataba de un llanto constante, más bien de la aparición esporádica de lágrimas en sus ojos que luego corrían por todo su rostro. De manera espontánea la estatua lloraría un total de 101 veces en un lapso de 6 años y 8 meses.

Pero el verdadero milagro vino luego del final de estos llantos misteriosos. Estando en plena misa, en 1982, Agnes se curó de su sordera.

Estudios y otros milagros

Las hermanas habían permitido al Profesor Sagisaka de la Facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita recolectar algunas muestras de sangre y de lágrimas que luego fueron analizadas por los laboratorios de dicha institución. Los análisis revelaron que se trataba en efecto de lágrimas humanas y de sangre de los tipos O, B y AB. También había un componente minoritario de sudor humano.

El llanto de la Virgen

Así mismo, se popularizó la historia de una mujer coreana cuyo tumor cerebral habría sido curado gracias a una cadena de oración pidiendo la intervención de la Virgen de Akita. Tanto el tumor como la curación habrían sido verificados por médicos de Corea del Sur.

Aquí termina la historia de los milagros de la Virgen de Akita. Aunque hay quienes cuestionan estos hechos (y nunca es posible descartar de todo una falsificación deliberada de los datos) pero hasta el momento parece ser que el Milagro de la Virgen de Akita se sostiene contra el escrutinio.

Fuente de imágenes: 1: wikipedia.org, 2 y 3: forosdelavirgen.org

Milagros en Japón: el llanto de la Virgen de Akita

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Bibliografía

El pensante (15 diciembre, 2015). Milagros en Japón: el llanto de la Virgen de Akita. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/milagros-en-japon-el-llanto-de-la-virgen-de-akita/