Mató a su amigo y luego consultó en Siri dónde esconder el cadáver

Curiosidades, Hechos macabros, Tecnología

Desde mediados del Siglo XX, la tecnología se ha convertido en parte esencial de nuestras vidas, mucho más de lo que cualquiera pueda imaginar en primer momento. Pues resulta que así como usted la usa para ahorrarse tediosas tareas en  el hogar, distraerse o hacer más cómoda su vida en general, hay quienes la usan para ayudarlos a cubrir sus crímenes.

Una búsqueda sospechosa

Un ejemplo de esto puede ser un sonado caso, ocurrido en 2012, en el estado de la Florida, en Estados Unidos, donde el joven universitario Pedro Bravo, de 20 años, presuntamente mató a su compañero de cuarto Christian Aguilar, y luego usó la aplicación Siri de su teléfono inteligente para consultarle cómo podía esconder el cadáver de su víctima.

Según algunos portales de noticias como eluniversal.com.mx, la solicitud exacta que este jóven, realizó al asistente personal de su móvil fue “Necesito ocultar a mi compañero de cuarto”. A lo que sorprendentemente la aplicación respondió: “¿Qué tipo de lugar estás buscando?”, ofreciéndole al joven distintas opciones entre las que se encontraban: pantanos, embalses, fundiciones de metales y hasta basureros.

De acuerdo este portal mexicano, el hallazgo fue hecho en 2014, por los detectives que dos años después continuaban en la tarea de recabar pruebas contra Bravo, a fin de presentarlas como evidencia en el juicio que se le seguía en ese momento por el homicidio de su antiguo amigo y compañero de cuarto, cuyo móvil parece estar relacionado con asuntos pasionales, ya que Aguilar había empezado a salir con la ex novia de Bravo.

La “huella digital”

Los detectives –continúa el medio El Universal de México- se sorprendieron de que el joven no haya borrado la información del móvil, luego de haberla usado durante el crimen. Sin embargo, lo toman como un evento positivo que ha podido arrojar varias pruebas que relacionan a Bravo con la muerte de su compañero.

De esta forma –según el testimonio de Matt Goeckel, detective a cargo del caso- la Policía pudo encontrar que el 20 de septiembre, Pedro Bravo consultó a su celular dónde esconder un cadáver. Así mismo el celular registra en su historial que ese mismo día, el joven usó la linterna del teléfono al menos nueve veces, por 48 minutos, y además la señal del móvil lo ubica en un sitio distinto al declarado por él en su cuartada.

Al parecer, los criminales del siglo XXI no sólo tendrán que encargarse de las huellas dactilares, sino también de los rastros digitales que van dejando en las escenas de sus crímenes, y que para fortuna nuestra y ventaja de los detectives no son tan fáciles de eliminar.

¿Conoces algún otro crimen que la policía haya podido resolver gracias al historial de un teléfono móvil?  Compártelo con nosotros.

Fuente de imágenes: 1. elcomercio.com; 2. telecinco.es

 

Mató a su amigo y luego consultó en Siri dónde esconder el cadáver

¿Conoces acerca de...?