LOS NIÑOS RAPTADOS POR DEMONIOS, por Ma.C. Cuentos y relatos de terror

Relatos de terror

Cuentos y relatos de terror pertenecientes al concurso La fiesta de Orfeo.

Relato nº23

LOS NIÑOS RAPTADOS POR DEMONIOS, por Ma.C.

“En el tren me dejo abandonado en ninguna parte”

Al menos eso fue lo que pensé al ver el paisaje a mí alrededor. Montañas y más montañas. Comencé a avanzar por el camino de tierra y piedra, marcado por el paso de los viajeros.

No puedo creer como inicio todo esto, y para explicarlo sería remontarse a más de un año. Si no más recuerdo, todo inicio con el caso de “Manayaycuna” (“el pueblo al que nadie puede entrar”). Un pueblo que hacía honor a su nombre, porque se encuentra totalmente alejado de todo y de todos. Los sucesos aún no son del todo claros para los investigadores, ya que los pocos testigos solo dieron testimonio ambiguo de la situación, y los medios no prestaron gran relevancia al caso. Lo primero que se supo provino de una pareja campesina del pueblo que se acerco a un pueblo vecino: Los niños, los niños – gritaban en lágrimas – nos matan, ya han matado a todos. En ese momento, no se logró entender que quería decir. Más tarde, cuando pudieron calmarlos, comenzaron su historia. Todo había iniciado hace tres días desde que fueron encontrados. Según su declaración, ambos despertaron por que escucharon gritos en dirección de “la casa de los niños” (nombre que se le dio a lo que podríamos llamar el orfanato del pueblo). Cuando quisieron enterarse de lo que estaba pasando, solo llegaron a avistar como los niños y jóvenes del orfanato atacaban a todo poblador que se les acercase. Parece irreal que la población no pueda con más de quince niños y jóvenes, pero fue la declaración de la pareja y otros sobrevivientes lo más escalofriante de la situación: “No eran nuestros niños, eran demonios malos, demonios malos” Cuando las autoridades llegaron al pueblo, no quedaba rastro alguno de los niños, solo huellas y marcas de su odio.

Entre las víctimas se encontraban mis abuelos. Unos viejos campesinos que trabajaron la tierra que los vio nacer y morir. Mi madre viajó a la capital para buscar una mejor vida, conoció a mi padre y yo nací. Cuando supimos lo que pasó en el pueblo, mi madre se echo a llorar. Habían pasado diez años desde que no volvíamos a visitarlos. Tengo recuerdos muy vagos de esa semana de visita, pero tengo un recuerdo particularmente vivido: En “la casa de los niños”, a través de una de sus ventanas, una niña se posaba quieta sosteniendo una flor de pétalos blancos; sus ojos llamaron mi atención, nunca habría visto nada igual, en ellos no se reflejaba nada, al contrario estaban vacíos. Eso realmente me asustó mucho, por lo que me fui tan rápido como pude. Tiempo después me enteraría que en el orfanato se realizaban extrañas actividades. Las pruebas encontradas demostraron que los dueños del orfanato realizaban experimentos en los niños. Utilizaron métodos muy antiguos de terapia por shock, y también se ha llegado a pensar que abusaban de ellos. Nunca nadie se imaginó que algo así se llevaba acabo en un lugar tan inhóspito. Mejor dicho era el lugar perfecto para hacerlo. Pero, igualmente, nadie esperó que los niños respondiera de forma tan violenta, aunque pienso que fue lo más natural.

Aún hoy en día, todo es muy confuso para mí. Yo solo estoy de pasó para llevarles flores a mis abuelos, un pedido de mi mamá ya que estoy de viaje, y de todas formas ya no queda nada del pueblo. Todos los cuerpos de los pobladores muertos fueron enterrados en un cementerio preparado para la ocasión, cerca de una comunidad que repite: “Sus cuerpos no podían quedarse ahí; los demonios raptaron a los niños, y solo dejaron sus voces tristes en la noche”

[1] Este nombre proviene de la película Madeinusa (2006) de la directora peruana Claudia Llosa, cuya segunda película La Teta Asustada ganó el Oso de Berlín 2009.

LOS NIÑOS RAPTADOS POR DEMONIOS, por Ma.C. Cuentos y relatos de terror
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