Los homúnculos: la alquimia en la ciencia

Seres extraños, Seres mitológicos

Los resultados de los experimentos que aparecen en Youtube

El origen de los artificios

Recientemente se popularizó este video en el que un ruso tomaba un huevo, le inyectaba semen humano, esperaba quince días (el tiempo que le lleva a un huevo encubar un pollito) y finalmente veía salir un ser diminuto de su interior. Luego de destapar el huevo, un líquido verde y hediondo escondía un pequeño ser que se movía, asombrando al que hizo el video hasta el punto en que lo aplastó con un libro.

Lógicamente la sorpresa que nos llevamos todos al observar este impresionante experimento y para muchos repugnante, suscitó una explicación que daremos a continuación.

No es la primera vez que una persona hace este experimento, pues desde los tiempos de Demócrito, el creador del atomismo y uno de los primeros preformacionistas (seguidores de la teoría de que el embrión no es más que el crecimiento de un organismo ya preformado), se consideraba que por medio de la unión de algunos de los elementos de la naturaleza se podía crear nueva vida. El filósofo intentó crear pequeños humanos a partir del semen y de los óvalos de las mujeres combinándolos con elementos de la naturaleza, aunque no se conocen los detalles de los experimentos que él realizó debido a la quema de la Biblioteca de Alejandría.

Cuando combinaron el embrión humano con embriones de animales, nombraron estas creaciones como “animalúnculos”. De acuerdo con fuentes antiguas, la práctica se fue perfeccionando a finales de la Edad Media por los alquimistas, principalmente Nicolás Hartsoeker, quien a partir de 1694 trabajó especialmente con animales domesticados como gallinas y perros. El experimento era parecido al que nos mostró el famoso ruso: consistía en agregar tierra, estiércol y muchas veces miel y semen humano para poder sacar un producto vivo.

Ya sabemos que uno de los pilares principales de los alquimistas era encontrar el “elixir de la vida”, por lo cual se tenían que inspirar en la filosofía del antiguo Hermes Trismegisto y buscar la partícula indivisible de la cual partía el todo. Se suponía que dicha partícula era capaz de mezclarse con todo siempre y cuando estuviera poco contaminada con otros productos inertes, esta era la idea esencial para la creación de vida artificial.

Imagen medieval del homúnculo de Paracelso

Uso de los homúnculos por los alquimistas

Se tiene archivado que el primer homúnculo del que tenemos registro es el que realizó Paracelso: un humanillo que ayudaba a su maestro en las cosas de su laboratorio, además su alimentación era simple, el homúnculo sólo tomaba sangre de su dueño. Cuidaba y colaboraba en la logística así como en la defensa de los enemigos expulsando ácido que les lanzaba a ellos. También se sabe que esta creación se hizo a partir de barro, pues el conocido alquimista se especializó tanto en el barro que todas sus creaciones experimentales se basaban en él.

El barro, vale la pena recordarlo, era una fuente de vida: en la misma Biblia se habla de que Dios creó al primer humano con una mezcla de tierra y agua. Este “animalúnculo” era como un niño pequeño con una gran inteligencia motriz para dominar los instrumentos de su dueño en el laboratorio: ayudó a Paracelso en la creación de muchas medicinas. Se dice que fue él quien primero ideó el mismo término “homúnculo”

David Christianus en el siglo XVII fue otro personaje conocido que desarrolló un animalúnculo, en este caso a partir de un huevo de gallina negra. Este homúnculo también sería esclavo de su dueño, pero en vez de sangre se alimentaría a base de lombrices y lavanda. Entonces, se creía que todo aquello que la naturaleza tenía como muy insignificante y maldito podría ser la dieta de este ser que no había nacido de la creación divina.

El mismo homúnculo, pero esta vez con Paracelso

Los homúnculos en las costumbres

Un pilar fundamental de los reconocidos humanoides, es que son mencionados en leyendas populares, como la que se expresa en el cuento italiano de Pinocho. Aquí el personaje principal es un muñeco de madera que toma vida y al final se convierte en un ser que se siente humano por sus cualidades de convivencia en la sociedad.

El homúnculo, en últimas, no es más que la representación del delirio del hombre por convertirse en Dios, de crear vida de la tierra tal y como lo hizo el creador. Los homúnculos, entonces, se convierten en una creación más del alquimista, aquel que fue capaz de superar las barreras de la materia y de encontrar la esencia pura de la realidad que brinda vida eterna y convierte los metales en el oro, el material supremo.

Así, los homúnculos vienen a ser una expresión misma del delirio humano por alcanzar lo divino. Si hemos de ceñirnos a las fuentes medievales, su uso fue de hecho bastante común hace algunos siglos; en la actualidad, sin embargo, son un concepto prácticamente desconocido.

Y si hemos de seguir la tradición medieval, seguramente el video que vimos sea falso. Es poco probable que un “cualquiera” pueda lograr una hazaña que, en principio, le está permitida únicamente a los más grandes de entre los hombres.

Imágenes: 1: youtube.com, 2: maferba.blogspot.com.co, 3: codigoespagueti.com

Los homúnculos: la alquimia en la ciencia

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Bibliografía

El pensante (16 mayo, 2016). Los homúnculos: la alquimia en la ciencia. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/los-homunculos-la-alquimia-en-la-ciencia/