Longinus: la Lanza del Destino


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Casio Longinus

El centurión Cayo Casio Longinus, contaba con 25 años cuando lo dejaron a cargo de un prisionero muy peculiar. A ese preso se le atribuían diferentes cargos: ser un revoltoso con ínfulas de rey o mesías, crear disturbios en el pueblo y destrucción de templos, entre otras.

Ese rebelde era Jesús.

Longinus, estuvo en el sitio de la crucifixión de Jesús en el Gólgota y fue él quien atravesó el costado de Jesucristo con la lanza, cuando hizo aquello un torrente de agua y sangre salió del costado del condenado, bañando al centurión, el cual sufría de una infección en los ojos que le impedía ver bien. Y cómo imaginarán, según cuenta el relato, su dolencia quedó curada, llevando al centurión a suspirar: «¡en verdad éste era el hijo de Dios!».

A partir de entonces, Longinus se convirtió, y se convirtió (valga la redundancia) en un pilar fundamental, que sentaría las bases del futuro del cristianismo. Pues él fue quien arruinó los planes de los ancianos judíos al negar solemnemente que habían sido los discípulos de Jesús quienes habían robado su cuerpo, para más adelante adjudicar a este hecho un milagro.

Ya cansados de que Longinus se les adelantará en sus tretas y planes, los sacerdotes judíos pusieron sus quejas a aquel gobernador romano del momento: Poncio Pilato, quién dio la orden de capturar al ya prófugo centurión.

En más de una ocasión, Longinus logró escaparse, pero finalmente dieron con él y fue decapitado, su cabeza fue llevada ante los instigadores de su muerte.

Varios milagros prosiguieron a su muerte

Hay una historia, que narra que una mujer se encontraba visitando sitios sagrados en Jerusalén y una noche mientras reposaba, un hombre se le apareció en sueños y le dijo donde debía encontrar su cabeza y darle santa sepultura. Longinus, como muchos otros miembros del cristianismo temprano, vio su vida convertirse en leyenda y su muerte en un símbolo de lo que serían los tiempos por venir.

También su muerte y lucha inspiró a otros soldados a seguir el camino de la cristiandad y tomar las tradiciones que había instaurado Jesús. Pero su lanza, aquella que atravesó el costado de Cristo,

¿En dónde quedó la lanza?                                           

A finales del siglo VI, supuestamente, la lanza fue encontrada en una iglesia de Jerusalén y durante mucho tiempo fue venerada. Más adelante, en el 615, fue tomada por un teniente del rey persa Chosroes. La lanza, que en ese momento se encontraba partida, cayó en manos de los paganos, para ser posteriormente llevada a Constantinopla y dejada en la iglesia de Santa Sofía.

En 1492, la reliquia pasó a las manos de los turcos, quienes para ganarse los favores del papa Inocencio VIII la entregaron a Roma. La lanza nunca salió de Roma y continúa allí bajo la cúpula de San Pedro. Benedicto XIV mencionó que la otra mitad de la lanza la tienen en París, fue conservada la Sainte-Chapelle, y que fue destruida durante la Revolución Francesa.

No obstante, existen otros rumores que mencionan que otra lanza apareció en Antioquía gracias a la revelación de San Andrés en 1098, durante la Primera Cruzada, pero según las investigaciones de hagiógrafos jesuitas y muchas otras autoridades, parece probarse que se trata de la misma reliquia preservada hoy celosamente en Etschmiadzin, en Armenia.

También existe otra Lanza que se encuentra entre las insignias imperiales en Viena, y es conocida como la Lanza de San Mauricio. Hay que mencionar que esta reliquia fue utilizada en la coronación del Emperador de Occidente, y desde hace tiempo forma parte del emblema de la investidura. Finalmente, en Cracovia se encuentra otra Lanza que ha permanecido allí durante ocho siglos.

Hitler y su deseo de poseer la lanza

La Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana, Ahnenerbe (de la que hablamos en la serie De Monstruos, Dioses y Demonios), fue un grupo pseudocientífico perteneciente al partido Nazi, cuyos objetivos era realizar y divulgar investigaciones con fines educativos en apoyo de la ideología nazi y en particular, de sus teorías relacionadas con la raza aria en paralelo con sus investigaciones de la raza germana.

El grupo creía que la verdadera Lanza se encontraba en el Museo Hofburg en Viena, y Hitler tenía las intenciones de hacerse con el arma, ya que existía la creencia de que la persona que tuviera el artilugio controlaría el mundo, sin importar sus intenciones.

También se le otorgarían grandes poderes a su poseedor, pero cuidado aquel que perdiera la Lanza, pues estaría condenado a muerte irremediablemente.

Para el 30 de abril de 1945, un misil lanzado por la compañía a cargo del teniente William Horn, dejó al descubierto una bóveda, en la cual se encontraba la Lanza de Longinus, el teniente tomó posesión  del arma en nombre de los Estados Unidos y paralelamente a cientos de kilómetros de allá, Hitler se quitaba la vida.

Bibliografía:

 

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Ahnenerbe
  2. https://es.aleteia.org/2016/09/08/san-longinos-la-lanza-que-hirio-a-cristo-y-al-poder-de-hitler/

Imágenes: 1: aleteia.org, 2: elojocritico.info, 3: youtube.com

Longinus: la Lanza del Destino
22 abril, 2019
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