Li Jien, o la leyenda de una ciudad romana en la Antigua China, parte 1

Curiosidades, Historia

La remota ubicación de Li Jien

La Leyenda de la Legión Perdida

La invasión a Partia

En el año 53 a. C. ocurrió una legendaria batalla en Carras, en territorios de la actual Turquía. Craso, miembro del Triunvirato y quien había conseguido junto con César y Pompeyo el poder en el Imperio decidió, pese a la oposición de muchos en el Senado, que atacaría al reino de los Partos. El ataque no había sido planeado, y en aquel momento el Imperio tenía un tratado de paz con este reino, por lo que muchos lo consideraron una provocación y una irresponsabilidad.

Hay que recordar que en aquel entonces el Imperio Romano no era tal: era una República, en la que Craso se había aliado con Julio César y Pompeyo para crear el llamado “primer triunvirato”, una alianza en la que los tres compartían las mieles del poder político de Roma. La Guerra, según algunos, fue un intento de Craso de distinguirse de sus rivales (ambos renombrados militares) y de ayudar a su hijo a comenzar una carrera política.

Craso ya tenía más de 60 años cuando realizó esta invasión: consideraba que Partia sería una fácil víctima del poder de los ejércitos romanos que anteriormente habían destruido fácilmente los enemigos del oriente particularmente en Ponto y Armenia. Pese a la invitación de Artavasdes, rey armenio, de atacar conjuntamente desde aquel país, Craso decidió dirigirse directamente hacia la región enemiga atravesando los desiertos de Mesopotamia.

La Batalla de Carras (Carrhae)

El 6 de mayo los romanos se encontraron con el ejército enemigo, que estaba en grave desventaja numérica: mientras que los romanos tenían más de 40.000 hombres (y unos 5.000 jinetes), los partos apenas si tenían 9.000 arqueros montados y 1.000 catafractas (caballería fuertemente acorazada), pero llevaron a la guerra 1.000 camellos cargados con flechas y suministros para evitar que los arqueros se quedaran sin munición.

La batalla comenzó rápido, y Craso, desechando el consejo de su general Casio, decidió formar en cuadrado para evitar un eventual flanqueo. Surena, comandante Parto, intentó atemorizarlos usando tambores – algo nada efectivo – y comenzó a bombardearlos con flechas. De acuerdo con los documentos aunque éstas no podían atravesar la armadura, solían lesionar piernas y brazos.

Representación de la Batalla de Carras

Plinio, hijo de Craso, atacó a los partos con su caballería cuando se dieron cuenta de que tenían demasiadas reservas de flechas para sencillamente esperar que se les acabaran. Sin embargo sus tropas cayeron ante las potentes catafractas y al final el ejército romano se desbandó. Se calcula que más de 20.000 soldados murieron, y unos 10.000 volvieron al Imperio. Pero, ¿qué pasó con los otros 10.000?

La Legión Perdida

Muchos consideran que los hombres que desaparecieron aquí representan la llamada “Legión Perdida” a la que luego hacen referencia algunos autores romanos. Algunos piensan que fueron tomados como prisioneros, otros, que fueron asesinados. Sin embargo, hay evidencias que parecerían indicar que la legión permaneció junta y habría llegado a China.

“Escamas de pescado”

De acuerdo con varias fuentes, los chinos realizaron una transliteración del griego antiguo “Legión” y convirtieron dicha palabra en Li Jien, con la cual denominaron a todos los romanos y a la tierra que aquellos habitaban. Por ello resulta curioso encontrarnos con que una ciudad china adoptó ese nombre: ¿sería que acaso tenía algo que ver con los romanos?

Formación romana de “testudo”

Volvamos en el tiempo. 10.000 legionarios desaparecen tras la batalla de Carras en el 53 a. C. Al otro lado del mundo se encuentra la dinastía Han, que gobierna el centro del mundo, el Imperio Celeste de China. Al occidente de los dominios de la dinastía se encuentran los nómadas de xiognu, temidos y odiados, más allá están los territorios de Partia. En el año 36 a. C. una extraña crónica china nos narra un combate nada usual entre el General Gan Yanshou y un grupo aliado de los Xiognu que nada tiene de nómada: su modo de combate, de acuerdo con las crónicas chinas, semeja “las escamas de un pescado”. ¿Se habían topado los orientales con los restos de un antiguo ejército romano?

Las conclusiones de la historia (que seguro muchos pueden ya prever) la veremos en la segunda parte.

Parte 2

Fuente de imágenes: 1: heritagedaily.com, 2: img3.wikia.nocookie.net, 3: firstlegionltd.com

Li Jien, o la leyenda de una ciudad romana en la Antigua China, parte 1

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Bibliografía

El pensante (29 Septiembre, 2015). Li Jien, o la leyenda de una ciudad romana en la Antigua China, parte 1. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/li-jien-o-la-leyenda-de-una-ciudad-romana-en-la-antigua-china-parte-1/