La Pirámide del Adivino: la Leyenda del Enano de Uxmal

Arqueología, Leyendas

Imagen aérea que muestra los restos de las imponentes construcciones de Uxmal

Mundo Maya

Como todos sabemos, entre el siglo III d. C. y el siglo X floreció en tierras de los actuales México y Guatemala una de las civilizaciones más fascinantes y misteriosas en la Historia de la Humanidad: la Civilización Maya. Asentados en lo más profundo de las selvas del Yucatán, los mayas abandonaron sus imponentes ciudades alrededor del año 1000 d. C. para nunca más volver y nadie las volvería a encontrar hasta mediados del Siglo XX.

Sin embargo, es poco conocido que los mayas no desaparecieron. Las ciudades costeras, mejor preparadas que sus homólogas selváticas para resistir las sequías, pervivieron durante siglos e incluso acogieron a muchos de los emigrantes de otras ciudades abandonadas en medio de la selva. Fue de hecho en el periodo postclásico, antes de la llegada de los conquistadores europeos, que por ra vez toda la región (o lo que quedaba de ella) fue conquistada por una sola ciudad: Chichen Itzá, antes de gravitar de nuevo hacia la autonomía y la independencia de cada urbe.

Una de estas ciudades costeras era Uxmal. Fundada en algún momento del siglo VII, la ciudad se convirtió en una poderosa urbe con magníficas construcciones. De acuerdo con las crónicas existentes, la ciudad alcanzó un auge impresionante y pronto se convirtió en una de las capitales más importantes de la región.

Sin embargo, en tiempos posteriores sería completamente abandonada. Al encontrarse en la costa, y no oculta en las selvas del interior, fue conocida por los primeros conquistadores y,  antes que ellos, por los propios mayas que la visitaban de vez en cuando… pese a encontrarse completamente sola.

Desde aquellos tiempos, en medio de la Colonia, existía una leyenda vinculada a la peculiar historia de un Enano que habría estado en la base misma del maratónico ascenso y la terrible caída de la ciudad.

La Leyenda del Enano

De acuerdo con la Historia que lleva siglos repitiéndose, una hechicera que habitaba el poblado de Kabah, en cercanías de la capital, encontró un día un huevo de tamaño descomunal. Celosa del secreto que acababa de aparecer ante ella, la mujer comenzó a encubar el huevo para descubrir, tras algún tiempo, que en su interior se gestaba un bebé.

Como por azares del destino ella no había tenido jamás un hijo de su vientre, decidió cuidar al pequeño, aunque pasaba el tiempo y este parecía no crecer. Años más tarde, con voz gruesa y espesa barba – pero aún el tamaño de un niño – quedó claro que se trataba de un enano.

La hechicera y el enano

Un día el enano, motivado por la curiosidad, decidió encontrar el objeto que la anciana guardase celosamente junto a la hoguera, al lado del caldero. Se trataba de un Tunkul, un instrumento musical capaz de generar un potente sonido, que de inmediato sopló con gran fuerza: el retumbe se oyó hasta la misma capital de Uxmal.

La anciana sabía que una antigua leyenda afirmaba que quien tocara el Tunkul se convertiría en gobernante, por lo que pronto llegarían los enviados del Rey que, acertadamente, determinó que aquel sonido marcaba el fin de su dominio. Sin embargo, antes que venir en son de violencia, los enviados del Rey decidieron preguntarle amablemente al Enano si había alguna manera de evitar la caída del gobernante. Advertido por su madre adoptiva, él respondió que la respuesta se la daría al Rey luego de que construyera un camino de Kabah a Uxmal.

Tras llegar a la capital, el Rey le impuso una serie de pruebas con miras a determinar su capacidad, todas las cuales superó con facilidad. Antes de dar su respuesta al Rey, sin embargo, decidió él mismo someterlo a una prueba: romper con la cabeza un durísimo fruto conocido como el cocoyol. El Rey aceptó, a condición que el Enano se sometiera primero a la prueba.

Sin embargo, por adelantado la hechicera había colocado en la cabeza de su hijo dos duras placas de metal que le permitieron resistir con facilidad el golpe. El Rey, por el contrario, cayó muerto, y el Enano lo reemplazó en el trono.

La Pirámide del Adivino

En el centro de la ciudad de Uxmal se encuentra la imponente Pirámide del Adivino, que según la Leyenda habría sido edificada en una sola noche por el Enano durante su primer día como gobernante de Uxmal. Desde entonces tuvo el poder de predecir el futuro, razón por la cual la construcción se edificó de esta manera.

Su madre putativa, al fin tranquila, pudo morir en paz sabiendo que dejaba el reino en buenas manos.

Más allá de la leyenda, es cierto que la Pirámide del Adivino es una de las estructuras más particulares del mundo maya, pues es la única que tiene una base ovalada. Las razones de esta diferencia no se conocen.

La imponente pirámide que el Enano habría erigido en un solo día

Epílogo

Aquí la leyenda se transforma. De acuerdo con algunas versiones – que no mencionan las habilidades adivinatorias del Enano – el nuevo gobernante habría sido justo por un tiempo, y luego se habría corrompido a causa del poder, creando un nuevo Dios (al estilo del becerro de oro de los judíos) que habría traído la desgracia sobre su pueblo.

Pero de acuerdo con otros, habría muerto como Rey y la desgracia no llegaría hasta muchos años después.

En todo caso, para bien o para mal, la desgracia llegó y se apoderó de Uxmal siglos antes de que los primeros españoles pisaran tierras americanas.

Fuente de imágenes: 1: maya.nmai.si.edu, 2: mayantravel.net, 3: wikipedia.org

La Pirámide del Adivino: la Leyenda del Enano de Uxmal

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