La leyenda del “Pozo del Dinero” en la Isla de Oak

Leyendas, Lugares peculiares

Imagen desde arriba del Pozo del Dinero

Leyendas del nuevo mundo

Hacia finales del siglo XVIII la búsqueda insaciable del gran tesoro americano ya había terminado, pero en algunas regiones del continente (principalmente Norteamérica) vastas regiones quedaban aún por fuera del dominio de las colonias y las leyendas sobre magníficos tesoros abundaban en muchos lugares.

Aunque no lo parezca, en muchas regiones de Estados Unidos y Canadá abunda el oro como metal precioso en muchas regiones. Medio siglo después de nuestra historia, miles de aventureros se dirigirán a las regiones de California en busca de fabulosas riquezas en la llamada fiebre del oro. Sin embargo, en este momento dichos tesoros no estaban al alcance de cualquiera con ánimos de explorar, sino que permanecían ocultos en las islas piratas o en las ruinas de antiguos pueblos indígenas.

Es en este contexto donde aparece la leyenda del Pozo del Dinero, que comenzó cuando un joven encontró, en 1795, una lápida con una inscripción misteriosa.

El hallazgo del pozo

En 1795 un adolescente llamado Daniel McGinnis encontró una hondonada en la región sur de la isla, junto a la que se encontraba un árbol que tenía unas marcas particulares. El joven, convencido de que allí se encontraba algo extraño, llamó a dos amigos (Samuel Ball y Anthony Baugan) y juntos comenzaron la ardua tarea de excavación de la zona.

Así se ve la entrada al Pozo del Dinero

A cerca de tres metros de profundidad, los jóvenes se encontraron una serie de lajas que no los hicieron desistir de su intento. 10 metros bajo la superficie encontraron la primera prueba evidente de que algo extraño se ocultaba en el pozo: había una serie de tablas de madera obstruyendo el paso. Esto, junto con varias marcas de pica en la tierra que recién habían excavado, fue considerado como la prueba definitiva de que la hondonada había sido hecha por el hombre.

Los jóvenes decidieron detenerse al encontrar las tablas, pero pronto la voz se corrió y hacia 1803 una empresa llamada Onslow Company decidió comenzar a investigar la zona. Con la esperanza de obtener millonarias ganancias, la empresa continuó las excavaciones hasta los casi 28 metros, encontrando “marcas” de madera cada tres metros exactamente.

La inscripción en la piedra

A los 27 metros ocurrió el suceso más importante de esta historia. De acuerdo con los documentos de la empresa, en una piedra plana aparecieron una serie de signos y símbolos que fueron retirados por los obreros antes de que, en un giro inesperado, el pozo se inundara completamente. De acuerdo con el testimonio de la empresa, el agua alcanzó a subir hasta 10 metros de la entrada y se detuvo allí.

Sin embargo, la piedra quedó en manos de la empresa. Debido a que no sabían cómo interpretarla, la piedra pasó de mano en mano hasta desaparecer de los anales públicos a principios del siglo XX. Nadie sabe dónde se encuentra y parece ser que no queda registro de su inscripción, pero sí de la célebre traducción que, al parecer, algunos investigadores hicieron de los símbolos:

“Cuarenta pies debajo, yacen enterradas dos millones de libras”

La inscripción original hallada en el Pozo

Por supuesto, la inscripción se volvería el motor de las exploraciones que por décadas se darían en el pozo, donde uno tras otro los exploradores intentarían encontrar el tesoro, fracasarían y al final le dejarían el lugar a alguien más osado. A partir de este momento, la leyenda del Pozo del Dinero tomaría un papel importante en el desarrollo de la región.

Los intentos por llegar al Tesoro

En 1846 una nueva empresa, llamada Truro, recomenzó las excavaciones. De nuevo logró llegar con relativa facilidad hasta los 26 metros, cuando de nuevo el pozo volvió a inundarse. Debido a las complicaciones que tendría desecarlo, comenzaron a atravesar una especie de “taladro” que se encontró con un objeto metálico a poco más de 30 metros de profundidad, tras lo cual no halló nada extraño. Los inversionistas de la empresa, decepcionados con los resultados, pronto abandonaron (de nuevo) el llamado Pozo del Dinero.

Un tercer intento comenzó en 1861, pero la empresa (en esta ocasión llamada Oak Island Association) pronto se quedó sin fondos. Sin embargo, logró colapsar el fondo del pozo (aún anegado) para encontrarse o bien con una caverna natural, o bien con una trampa. Este no sería el último intento: tras el abandono de la empresa en 1864 se realizarían nuevas excavaciones en 1866, 1893, 1909, 1931, 1935, 1936, y 1959, todas las cuales fracasarían y dejarían un saldo de seis muertos.

Tras 1959 las excavaciones tomarían un nuevo cariz. Comenzaron con los esfuerzos de la Familia Restall, que terminaron con la trágica muerte de 4 de los obreros, y seguiría con una gran inversión de Robert Dunfield que contrataría una gigantesca grúa con la que cavaría un área de 30 metros de ancho y 40 de profundidad. Sin embargo, el papel más importante vendría después con la llegada de la compañía Triton.

Imagen que muestra los hallazgos de las excavaciones del Pozo

En 1967 algunos empresarios fundaron la compañía Triton, que realizaría una cuantiosa inversión y excavaría hasta 71 metros de profundidad. De acuerdo con un testimonio de varios miembros de la empresa (que jamás pudo ser verificado) unas cámaras introducidas a esta profundidad en 1971 mostraron lo que parecían ser restos humanos, cunas de madera y herramientas. Sin embargo, el pozo pronto volvió a colapsar y las excavaciones, de nuevo, fueron abandonadas. Al día de hoy, el Pozo del Dinero sigue sin revelar sus secretos.

Las teorías sobre el pozo varían desde el fraude hasta la existencia de un tesoro pirata enterrado. Algunos afirman que la inscripción (hoy perdida) no traducía eso y fue solamente un gancho de la primera empresa para vender la Isla. Por su parte, otros hablan de tesoros fantásticos perdidos en Europa en aquel tiempo, como las joyas de Maria Antonieta o los manuscritos de Shakespeare. El pozo ha servido para alimentar la imaginación y ha llevado a todo tipo de teorías, pero en última instancia nadie sabe realmente qué contiene. Y, si las cosas siguen como van, nadie lo sabrá nunca.

Fuente de imágenes: 1: oakislandtreasure.files.wordpress.com, 2: web-images.chacha.com, 3: lh3.googleusercontent.com, 4: nothingaboutpotatoes.co.uk

La leyenda del “Pozo del Dinero” en la Isla de Oak

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Bibliografía

El pensante (10 septiembre, 2015). La leyenda del “Pozo del Dinero” en la Isla de Oak. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/la-leyenda-del-pozo-del-dinero-en-la-isla-de-oak/