La Gran Guerra de Toyota, o de cómo Chad derrotó a Libia usando camionetas

Lo más reciente:

El Conflicto Libia-Chad

En el año 1968 estalló en Chad, país africano ubicado en el Sahara, un duro conflicto civil. Libia, vecino de este país al norte, siembre había tenido intereses políticos en su territorio, por lo que pronto ofreció apoyo a los rebeldes con la esperanza de colocar un gobierno títere o, al menos, uno afín a sus intereses.

Tras varios años de conflicto que benefició en un momento dado a uno u otro bando, Libia optó por enviar tropas propias a apoyar el esfuerzo de guerra del Gobierno Transicional de Unidad Nacional (GUNT). En el año de 1983 un ejército combinado de rebeldes y tropas libias (mucho mejor armadas) comenzó a avanzar hacia el sur, amenazando con la caída definitiva del régimen del presidente Hissène Habré. Únicamente la intervención francesa, país aliado de este gobierno, permitió su supervivencia y garantizó que Libia solo pudiese ocupar el área por encima del Paralelo 16.

En este momento, Libia se convirtió en la dueña de facto de gran parte del territorio de Chad, y sus aliados en estas zonas lograrían importantes avances y llegarían a controlar prácticamente la mitad del país. Sin embargo, la capacidad del presidente Habré y divisiones internas en el GUNT llevaron a negociaciones en las que muchas facciones rebeldes abandonaron al grupo y optaron por unirse con el gobierno.

Y los libios quedaron prácticamente solos.

La estrategia libia

Las fuerzas libias eran muy superiores a las de Chad… en el papel. Con 8 mil soldados profesionales, 300 tanques, múltiples lanzacohetes y considerable artillería, y aviones y helicópteros de combate, Libia mostraba un músculo imponente ante la infantería ligera de Chad.

Pero ya desde el principio su disposición de batalla mostraba debilidades. El objetivo de este ejército no era combatir en el frente, sino ofrecer apoyo, inteligencia y poder de fuego a una infantería ligera aliada que debía tener control del territorio. Sin embargo, el ejército y el gobierno libios fueron incapaces de mantener estos aliados, que como ya vimos se desbandaron en 1986 y se unieron a las fuerzas leales al gobierno.

Peor aún, las tropas libias tenían poca moral, poco entrenamiento y una terrible cadena de mando. Gaddafi, como prácticamente todos los dictadores árabes de este periodo, prefería tener un ejército ineficaz, pues sabía que de tener tropas muy entrenadas y generales muy capaces podrían terminar por sacarlo del poder. Y como nota al margen, esto es algo recurrente en todos los gobiernos árabes, y explica su terrible desempeño en prácticamente todos los conflictos en los que han participado durante los últimos 80 años.

La estrategia de Chad

Chad, en cambio, contaba con un formidable ejército de 10.000 hombres motivados y entrenados, con experiencia considerable debido al conflicto que habían luchado por años. El apoyo francés garantizaba el control de la Fuerza Aérea enemiga, pues Francia había anunciado que intervendría si los aviones libios cruzaban el Paralelo 16.

Y más importante aún, Francia le brindó al Ejército de Chad 400 camionetas Toyota armadas con misiles antitanques. Estas armas serían decisivas en la resolución del conflicto, y la razón por la que a esta guerra se le suele llamar “La Gran Guerra de Toyota”.

Habré, presidente de Chad con gran entrenamiento militar, decidió comenzar por atacar la Fortaleza en Fada, el más importante de los puntos libios. Esta fortaleza, aún cuando tenía un poderoso arsenal, 2.000 tropas libias y un número igual de rebeldes chadíes, estaba aislada del resto de las tropas libias.

Los chadíes atacaron de manera decisiva con 5 mil hombres, y aprovechando su conocimiento del terreno y su movilidad lograron rodear y destruir la fortaleza de manera rápida. Perdieron apenas 50 hombres, mientras que murieron allí 784 libios y fueron destruidos 100 tanques. La decisiva victoria dejó aterrado al Coronel Gaddafi, quien de inmediato ordenó a su Fuerza Aérea incursionar a territorio enemigo y bombardear las bases enemigas.

Y aquí intervino Francia, cumpliendo su promesa y bombardeando los radares libios. La Fuerza Aérea Libia acababa efectivamente de perder sus ojos. Gaddafi respondió enviando más tropas al país, incluyendo efectivos de su Guardia Revolucionaria.

La Guerra de Toyota

Armados en pequeños escuadrones móviles, los chadíes avanzaron de manera rápida por el desierto. En marzo de 1987 un pequeño grupo del ejército consiguió derrotar a una guarnición mayor, mejor defendida y muy bien armada y capturar la principal base aérea de los libios en el país. A estas alturas, Libia estaba en una posición tremendamente precaria y no era capaz de defender su posición sin apoyo aéreo. Gaddafi ordenó la retirada.

Pero el tema no terminó allí. Años atrás Libia había ocupado un territorio conocido como la Franja Aouzou, y Habré encontró en esta situación la excusa perfecta para retomarla. Una vez más, las ágiles camionetas lograron burlar las defensas libias y los ejércitos chadíes neutralizaron la artillería libia y avanzaron rápidamente hacia su objetivo.

Libia era considerada en este periodo como una potencia militar africana. Sin embargo, su derrota ante un país muchísimo más pobre y peor armado demostró que en verdad no era capaz de ganar un conflicto. Gaddafi y Habré se vieron al final obligados a negociar un cese al fuego, y en 1994 la Franja le fue adjudicada a Chad por la Corte Internacional de Justicia.

Y así terminó la Gran Guerra de Toyota.

Bibliografía:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Toyota_War
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Chadian%E2%80%93Libyan_conflict

Imágenes: 1: usamrap.blogspot.com, 2: wikipedia.org, 3: weaponsandwarfare.com

La Gran Guerra de Toyota, o de cómo Chad derrotó a Libia usando camionetas
25 febrero, 2019
Se habla de:                         

Ver más Artículo al azar