La economía de la escasez, o de por qué nos estamos quedando sin arena

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Arena

Estoy seguro de que el título de este artículo habrá sorprendido a más de uno. Todos hemos visto imágenes de gigantescas playas y de enormes dunas sin fin que componen desiertos en los que no existe prácticamente nada más que arena. Todos conocemos algún lugar cerca de nuestros hogares donde la arena está prácticamente a disposición de quien quiera tomarla. Y sin embargo, las noticias en el mundo son claras. Nos estamos quedando sin arena. ¿Cómo es eso posible?

Como siempre, la respuesta no es tan obvia. No se trata, claro, de una escasez en general del recurso por sí mismo, sino de una escasez de la arena que tiene usos específicos en la industria. Como sabrán, la arena es un material utilizado en diversas industrias, incluyendo la fabricación de productos electrónicos, la fabricación de vidrio y, por supuesto, la construcción.

Arena para construcción

Y es precisamente la demanda de arena de construcción la que se encuentra empujando al alza los precios mundiales y amenazando con que en unos años estemos enfrentándonos a una escasez generalizada del producto.

En efecto, la demanda de material de construcción ha ido incrementándose conforme el sudeste asiático se ha ido desarrollando. Se calcula que entre 2010 y 2013 China utilizó más concreto el que utilizó Estados Unidos en todo el siglo XX. Y a la par con China, India, Vietnam, Bangladesh, Tailandia, entre otros, han incrementado de manera importante y sostenida su sector de la construcción.

Se calcula que cada año se utilizan más de 30 mil millones de toneladas de materiales de construcción, parte importante de los cuales está constituido en arena. Es una gran cantidad, pero no es más que una minúscula parte de la arena que se encuentra presente en los desiertos y costas del mundo. Entonces ¿cuál es el problema?

El problema es que gran parte de la arena de la que disponemos con facilidad no es apta para construcción. La arena del desierto, por ejemplo, tiene granos pequeños de bordes lisos debido a la constante erosión de la que sujeto por el viento. Por esta razón, no es apta para la fabricación de concreto de calidad (y por ello encontramos que países ubicados en el Sahara suelen importar arena de fuentes tan lejanas como Australia).

Se acaban las vetas

Esto significa que las fuentes de arena útil para la construcción son limitadas, y corren el riesgo de agotarse si su demanda se incrementa de manera importante. Esto ya es una realidad, por ejemplo, en Vietnam, país en el que el boom de la construcción podría acabar con las reservas nacionales de arena para el 2020.

La mejor arena para construcción viene de las costas de los ríos

Asimismo, en Indonesia decenas de islas pequeñas han desaparecido debido a la minería ilegal de arena. La cercanía de este país con Singapur, el principal importador de arena del mundo (debido a la carencia de recursos naturales y su necesidad de expandir su territorio a costa del mar, lo cual se logra simplemente lanzando arena para edificar sobre ella), ha llevado a que grupos al margen de la ley hagan todo lo posible por apoderarse de minas en islas pequeñas y terminen por acabar con dichas islas.

La violencia y los problemas ambientales

Pero la cosa no termina allí. Como tradicionalmente las minas de arena han sido explotadas de manera artesanal, hay poca regulación al respecto y el sector se ha convertido en el negocio ideal para algunos grupos mafiosos. Es el caso de India, donde en los últimos años han ocurrido centenares de muertes que parecen estar asociadas al conflicto por la explotación de ciertas minas de arena.

Asimismo, los desiertos, los lugares donde se podría extraerse arena con el menor costo ambiental, no producen granos que puedan usarse para construcción. La mejor arena suele encontrarse ubicada en las laderas de ríos, lagos y océanos, haciendo que se explotación genere todo tiempo impactos ambientales. En India, por ejemplo, está presionando los ecosistemas de los ya reducidos cocodrilos de agua salada. En Kenia ha llevado a la desaparición de varios arrecifes de coral. En Sri Lanka todo indica que la minería de arena de las costas las debilitó e hizo mucho peores los efectos del tsunami del 2004. Y claro, ya mencionamos que en Indonesia islas enteras han desaparecido.

La arena de los desiertos es demasiado fina para hacer concreto de calidad. Por eso no es una alternativa

¿Hay alguna solución?

El problema es que aun con todas las presiones ambientales y la escasez el precio de la arena sigue siendo muy económico con respecto a cualquier alternativa posible. Por supuesto, su precio ha subido en los últimos años, pero sigue rondando los dos dólares por tonelada, muy económica si la comparamos con otro tipo de productos.

Por esta razón, por ahora lo máximo que se ha llegado a plantear es cambiar la fuente de la arena. Groenlandia, por ejemplo, podría ser una fuente importante de este producto si el calentamiento global sigue derritiendo sus glaciares. Como no hay ecosistemas en estas áreas el daño sería menor.

Otra opción, que ha ido desarrollando el Reino Unido, es extraer la arena del fondo marino.

Algunos encuentran investigando en la fabricación de arena artificial. No es difícil ni costoso, pero teniendo en cuenta lo barato de la arena es difícil encontrar un producto que pueda competir con ella. Hasta el momento el mejor opcionado es una viruta de plástico que puede mezclarse con el cemento para formar concreto de manera tan eficaz como la arena. Sin embargo, sigue siendo más costoso.

Bibliografía:

  1. https://www.independent.co.uk/news/long_reads/sand-shortage-world-how-deal-solve-issue-raw-materials-supplies-glass-electronics-concrete-a8093721.html
  2. https://www.csmonitor.com/Environment/2017/0914/It-s-a-small-world-after-all-say-scientists-warning-of-sand-scarcity

Imágnes: 1: scroll.in, 2: ceramics.org, 3: independent.co.uk

La economía de la escasez, o de por qué nos estamos quedando sin arena
29 mayo, 2018
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