La conquista del Amazonas y la esclavización del Indígena: breve resumen de la Fiebre del Caucho

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Por siglos, el Amazonas, territorio inexplorado, hogar de indígenas y aventureros, había vivido al margen de las decisiones y del poder de los gobiernos coloniales (y posteriormente de los gobiernos republicanos). Era demasiado lejano, demasiado extenso, demasiado pobre, demasiado peligroso para representar un verdadero interés para estos países.

Pero de pronto, y por poco tiempo, el Amazonas se convirtió en un sueño de riquezas inimaginables. Escenario de ilusión, violencia e injusticia, la gran selva comenzó a ganar fama de enloquecer a los hombres y perderlos en sus delirios de opulencia sin fin y poder ilimitado. Y así comenzó la conquista del Amazonas en lo que sería uno de los capítulos más negros (y olvidados) de nuestra historia: la Fiebre del Caucho.

Pero para hablar de caucho primero tenemos que hablar de la máquina que lo hizo necesario: el automóvil.

El automóvil                                                   

En el año 1838 un inventor llamado Charles Goodyear descubrió que si se añadía azufre al látex del árbol de caucho (el cual se extrae cortando su tronco con incisiones pequeñas y dejando un balde allí) y se calentaba a altas temperaturas el material resultante era elástico, resistente a las temperaturas y prácticamente insoluble. Acababa de descubrirse el caucho.

Como dato curioso, Goodyear jamás pudo enriquecerse con su invento, y murió en la ruina. La empresa que lleva su nombre fue fundada luego de su muerte.

En estos tiempos el caucho, pese al interés que generaba, no tenía tantos usos como podría creerse. Pero en 1850 se inventó la cámara neumática y por primera vez pudieron hacerse llantas de caucho, mucho más resistentes, eficientes y absorbentes que las tradicionales ruedas de madera. A partir de este momento, y con el surgimiento de la venta de automóviles en Europa y Estados Unidos, la demanda de caucho comenzó a crecer.

En estos tiempos el material se conseguía únicamente en árboles perdidos en medio de las selvas del Amazonas (en América del Sur) y del Congo (en África Central). Los únicos que conocían la ubicación de estos árboles eran los nativos de estos territorios, quienes además sabían moverse con facilidad por el mismo. Habían vivido sin ser molestados por siglos, al ritmo de sus propios cultivos, tradiciones, rituales, e incluso sus guerras con otras tribus… pero como se imaginarán, no pasaría mucho tiempo antes de que esto pasara al pasado. Poder, dinero y ambición rara vez hacen una buena combinación.

Para 1879 la demanda de caucho había ido subiendo, y más y más personalidades europeas comenzaron a arribar a Brasil, primer país en entrar a lo que hoy conocemos como la “Fiebre del Caucho”, en busca de inversiones lucrativas y de recursos para las empresas automotrices. Oficialmente se considera este año como el comienzo de la Fiebre del Caucho.

El Amazonas Brasileño

Como la desembocadura del Amazonas se encuentra en Brasil, fue allí donde comenzaron las primeras inversiones de los grandes capitalistas y los pequeños aventureros interesados en riquezas rápidas.

Manaus, un diminuto poblado, creció de manera acelerada, convirtiéndose en una ciudad y siendo la segunda urbe brasileña en electrificarse (un logro inimaginable para algo que apenas era un pueblo una década atrás). Como el río Amazonas es navegable, los caucheros comenzaron a moverse hacia arriba, hacia el Perú, buscando nuevos reservorios de caucho y exportándolos por el río.

Transporte de bolas de caucho por el Amazonas

En el proceso, los indígenas eran usados como mano de obra barata, siendo prácticamente obligados a trabajar so pena de sufrir duros castigos o ser exterminados. Sin embargo, lo más oscuro de la Fiebre del Caucho aún estaba por comenzar.

Resulta que el comercio río arriba del Amazonas tenía un límite: los ríos Madeira y Mamoré, que llegaban al Amazonas Boliviano, tenían más de 20 cascadas que hacían imposible el paso de los barcos. Al parecer, las zonas más abundantes se encontraban en territorios pertenecientes a Perú y Bolivia, por lo que esto era una limitación importante para la exportación del material.

La lucha por el Amazonas

Fue así que comenzó una lucha considerable por el control de vastas zonas de selva que hasta entonces no le habían interesado a nadie. La idea era construir un ferrocarril por los ríos Madeira y Mamoré, que abriría una vasta zona a los caucheros (los ríos son navegables por un largo tramo antes de las cascadas), pero Brasil no podría hacero si no controlaba el territorio que se abriría.

Por esta razón comenzó una puja diplomática con Bolivia, puja que finalizó con la cesión por parte de Bolivia de vastos territorios amazónicos a cambio de otros territorios más al sur y de la apertura de los puertos brasileños al caucho boliviano. Esto beneficiaba al país, incapaz de llevar sus productos a los puertos del Pacífico.

Entre Brasil y Perú también surgirían conflictos, en este caso por una región conocida como Acre. Ambos países se consideraban en posesión de ella, pero al final Brasil, una vez más, resultaría victorioso.

El caucho convertiría a Manaos en una de las ciudades más ricas de la Tierra

Todo esto ocurrió en los primeros años de la Fiebre, antes de que Perú y Bolivia incursionaran de manera agresiva en la producción de caucho. Porque lo más oscuro de esta historia no ocurriría en Brasil (que terminó convertido casi en un puerto de paso), sino en Perú y Colombia, donde operó la Casa Arana.

La Casa Arana

Julio César Arana del Águila nació en Rioja, Perú, en 1864. Llegó al Amazonas en 1881, y comenzó una rápida carrera con otros comerciantes hasta convertirse en el líder indiscutible del comercio de caucho en este país.

Generalmente, se establece 1885 como el comienzo de la Fiebre del Caucho en Perú. Sin embargo, los primeros años fueron relativamente poco productivos, y no sería hasta que Arana consolidara su poder, allá en 1899 más o menos, que comenzarían las verdaderas vejaciones. Porque la explotación de los indígenas, si bien había comenzado atrás, fue realmente ideada por este empresario.

La llamada “Casa Arana” fue  un término originalmente informal para definir las actividades económicas y empresas de este personaje, quien a principios de siglo comenzó a idear un mecanismo de negocios que le permitiría incrementar sus ingresos. La idea era usar la mano de obra indígena de manera masiva, permitiéndoles así acceder a rincones remotos de la selva, fuera del alcance de sus trabajadores. Y fue así como en 1903 se creó oficialmente la “Casa Arana y Hermanos” y comenzó la expansión de la empresa a selvas hasta entonces desconocidas.

La esclavización del indígena

La idea era la siguiente: en lugar de comprar, alquilar o recibir de alguna manera acceso a los bosques de caucho, el objetivo de los caucheros sería otro: buscar y amedrentar a las poblaciones indígenas en zonas remotas y obligarlas a entregar una cantidad determinada, semanal o mensual, de látex del árbol. Si no lo hacían habría consecuencias.

Y estas consecuencias eran terribles. Castigos, mutilaciones, violaciones, secuestros. Lo que ocurrió fue la práctica esclavización de estos indígenas, documentada por los viajeros que en su paso por el Amazonas se encontraban con hombres y mujeres atados a los árboles con cadenas, sin pies o manos, con la cara quemada… entre otras. Los “salvajes”, como entonces se les conocía en los gobiernos nacionales, no tenían derechos ni eran considerados ciudadanos, por lo que no tenían herramientas legales para defenderse.

Lo que siguió fue uno de los episodios más oscuros de la historia latinoamericana. La muerte de miles (quizás millones) de indígenas y la destrucción de sus sociedades, al punto que hoy pensamos que muchas de ellas podrían haber sido más densas y complejas de lo que se creía. La riqueza del caucho parecía inimaginable, y todos querían una tajada, pero la Casa Arana consiguió un práctico monopolio de la producción atacando, a veces con armas, a sus competidores, y apoderándose de otras compañías y de vastas empresas al norte y al sur del Putumayo. La novela colombiana La Vorágine narra parte de estas historias.

En cualquier caso, Arana permaneció en su trono, intocable, por casi dos décadas. Su fin no llegaría a manos de todos los enemigos que consiguió durante su ascenso, sino de los competidores extranjeros.

Extracción del látex del árbol del caucho

Caucho asiático

El caucho es nativo de las selvas del Amazonas y del Congo, y como tal presenta enemigos locales, en particular algunas especies de hongos que comienzan a proliferar si muchos árboles están cerca unos de otros. Por esto, no por falta de voluntad, fue por lo que nunca se crearon grandes plantaciones de caucho en el Amazonas.

Pero en Asia no existen estos hongos, por lo que los árboles de caucho pueden sembrarse unos muy cerca de otros.

A principios de siglo, varios aventureros holandeses se internaron en la selva amazónica con un único objetivo: llevar semillas o plántulas de caucho a las colonias holandesas del este asiático. Eventualmente lo consiguieron y comenzaron la construcción de sus propios cultivos, con la diferencia de que podían tener todos los árboles juntos, reduciendo costos en tiempo y mano de obra.

Esto llevó hacia 1920 a una reducción considerable del precio del caucho. Para entonces se había avanzado en el abaratamiento del transporte (pues había sido finalizada la línea férrea por los ríos Madeira y Mamoré), pero esto no fue suficiente y los caucheros amazónicos se quedaron por fuera del mercado.

El Amazonas indígena, del que poco sabemos, quedó profundamente roto tras este fenómeno, y es posible que jamás recupere sus poblaciones y culturas arrancadas de la existencia por la avaricia y la ambición. Eso, la muerte de los indígenas, fue el más grande e importante legado de la Fiebre del Caucho del Amazonas.

Bibliografía:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Julio_C%C3%A9sar_Arana_del_%C3%81guila
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Fiebre_del_Caucho#Fin_del_monopolio_amaz%C3%B3nico_del_caucho
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Genocidio_del_Putumayo#Matanza_y_abusos_despu%C3%A9s_del_tratado_de_l%C3%ADmites
  4. http://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-262/la-fiebre-del-caucho-en-colombia
  5. https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Goodyearg

Imágenes: 1: redaccion.lamula.pe, 2: geaphotowords.com, 3 y 5: laescaleradeiakob.blogspot.com, 4: redaccion.lamula.pe

La conquista del Amazonas y la esclavización del Indígena: breve resumen de la Fiebre del Caucho
27 julio, 2018
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