La Batalla de Mosul (2014)


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Cuando hablamos de batallas, estamos acostumbrados a relacionarlo con lecciones de Historia, y a hablar de cosas que sucedieron hace mucho tiempo, por lo general antes de que naciéramos. Y en efecto, la batalla más antigua de la que hemos hablado en este portal es la Ofensiva del Tet, que llevó a la derrota (política más que militar) de los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam… hace ya 5 décadas.

Pero lo cierto es que en el presente se luchan batallas que muchas veces resultan de extrema importancia, aun cuando en su momento no lo pareciera. Algunas de estas solo se perfilan como decisivas hasta años después de su comienzo, aún cuando parecieran pequeñas escaramuzas cuando comenzaron.

Uno se pregunta, por ejemplo, si los soldados durante la Batalla de Stalingrado eran conscientes de lo decisiva que esta sería para la finalización de la Segunda Guerra Mundial, o en su momento creyeron que era simplemente una escaramuza más en el frente.

Y lo mismo puede decirse de una de las batallas más enigmáticas pero a la vez más determinantes en la Historia reciente: la Batalla (y caída) de Mosul en el 2014.

Daesh

Pero para entender la importancia de la Batalla de Mosul, hay que hablar primero del surgimiento de Daesh, también conocido como ISIS o el Estado Islámico.

En el año 2003, los Estados Unidos invadieron Irak y finalizaron el gobierno de Saddam Hussein, que había tenido considerables problemas desde la Guerra del Golfo en 1991. Sin embargo, lo que los estadounidenses no consideraron era que el puño de hierro de Saddam (quien no era ningún mártir, y quien repetidamente realizó violaciones a los derechos humanos contra las minorías en Irak) era el que mantenía un país diverso y desunido en orden. Sin la dictadura, el país pronto se salió de control, y grupos islamistas asociados a Al-Qaeda comenzaron a multiplicarse, creando eventualmente un ejército insurgente de dimensiones considerables.

Pero en este momento, aún no se perfilaba el peligro que Estado Islámico (bautizado Daesh por sus opositores) representaba para la estabilidad en la región.

No fue hasta que comenzó la llamada “Primavera Árabe”, que llevó a protestas masivas y a la caída de diversos regímenes en la región, que Daesh encontró una oportunidad para crecer, y comenzó a extenderse en más y más zonas rurales del occidente iraquí, sin que el ejército, mal entrenado y poco motivado (aunque bien armado) pudiese hacer nada para detenerlos.

Y fue entonces cuando comenzó a perfilarse el terror que venía, pues los soldados iraquíes claramente no tenían la voluntad de resistir el avance de los islamistas.

Mosul

Y llegamos a Mosul.

Ubicado en el norte de Irak, Mosul es un centro urbano de gran importancia para el país, teniendo la segunda población más alta del país después de Bagdad. Sin embargo, en este periodo se hallaba rodeado de regiones hostiles, pues Daesh había conseguido expandirse con éxito en vastos territorios rurales.

Y por esta razón, hacia principios de 2014, los islamistas comenzaron a considerar la posibilidad de conquistar la ciudad. Sus avances en Irak Occidental y, más importante, en Siria (entonces en medio de una dura Guerra Civil) les habían permitido abastecerse de suministros, armas y personal, y el paso a seguir era buscar el control de la Provincia de Nínive, cuya capital es Mosul.

Sin embargo, en este momento nadie pensaba que Mosul estuviese en peligro. Lo defendían al menos 30.000 integrantes del Ejército Iraquí, y al menos otros 30.000 miembros de las fuerzas policiales, un número mucho mayor al que jamás podrían presentar los islamistas. Pero el tema aquí es que en estas divisiones de soldado iraquíes había profundas fisuras que no eran evidentes para el observador casual.

La Batalla de Mosul

Asalto en camionetas

Y así, el 4 de junio de 2014 el ejército iraquí realizó un ataque sorpresa que llevó a la muerte del Comandante de ISIS: Abu Abdulrahman al-Bilawi, lo cual esperaban que evitara el ataque (que ya había sido advertido por varias agencias de inteligencia), pues la muerte ocurrió en las cercanías de Mosul.

Sin embargo, la acción no sirvió de nada, y a las dos y media de la mañana varios convoys de camionetas (cada una con cuatro militantes) comenzaron a entrar a la ciudad. Usando sus armas, lograron fácilmente superar los retenes de entrada, y comenzaron la lucha por tomar la ciudad. Se suponía que 2.500 hombres guardaban estos puntos críticos, pero más adelante el Teniente General de la Policía Mahdi Gharawi afirmó que se trataba en verdad de unos 500, pues la mayor parte de los tanques habían sido retirados de la ciudad para luchar contra ISIS en otros frentes.

Y como resultado, los islamistas pudieron avanzar rápidamente hasta el centro de la ciudad. El 5 de junio las autoridades iraquíes decretaron el toque de queda, y comenzaron a usar helicópteros para bombardear a los atacantes; entretanto, sin embargo, varias explosiones suicidas cobraron la vida de más de un centenar de soldados, y una bomba estalló en la oficina de la Unión Patriótica de Kurdistán (los Kurdos llevan mucho tiempo luchando por su independencia, y fueron una de las piedras más importantes en el zapato para ISIS).

Pasó un día más. Superados en número de 15 a 1, los islamistas avanzaron entonces a la parte noroccidental de la ciudad, donde comenzaron a bombardear posiciones del ejército. En este momento, se calcula en 1.500 la cantidad de combatientes de ISIS.

Y si bien fueron rechazados, al llegar la noche simplemente se replegaron, ocultándose en el desierto o incluso mezclándose con la población local.

Espías

Para el 8 de junio, los rebeldes se encontraban bien fortificados en las zonas centrales de la ciudad, mientras que el ejército iraquí se encontraba a la defensiva.

Pero fue en este momento que realmente se activó el protocolo que llevaría a la victoria de ISIS: diversas “células durmientes” despertaron y comenzaron a realizar asesinatos selectivos. Es imposible saber cuántos combatientes de ISIS (o que simpatizaban con el grupo) se encontraban dentro de la ciudad al momento de la batalla, pero lo cierto es que estos soldados durmientes acabaron con la vida de importantes miembros del ejército y la oposición (a ISIS) y minaron la moral de los soldados que quedaban.

En términos estrictamente militares, ISIS llevaba las de perder: sus tropas estaban peor armadas y en minoría. Pero lo cierto es que en aquel momento contaban con el apoyo tácito de gran parte de la población y, al menos, con el explícito de sectores radicales que pronto se apoderaron de la ciudad, acorralando a los soldados en algunos reductos.

La derrota

Daesh, como muchos sabrán, es una organización que usa el terror sistemático como una manera de generar control sobre la sociedad.

La Batalla de Mosul no fue la excepción. Desde el principio dejaron en claro que aquellos que fuesen capturados tendrían una muerte horrible. Pero fue el 9 de junio cuando el impacto de esto comenzó en verdad a afectar la moral de las tropas iraquíes, pues 15 miembros de las fuerzas iraquíes fueron ejecutados públicamente.

Lo que siguió fue la desbandada. Los soldados iraquíes que seguían en sus posiciones huyeron rápidamente, botando su uniforme y sus armas que servirían para abastecer nuevos contingentes de ISIS. Los pocos soldados que quedaron se prepararon para ofrecer la última resistencia a los islamistas.

El Cuarto Batallón, acorralado y sin armas, era lo único que restaba de la presencia iraquí. Liderado en persona por el Teniente General Gharawi, el batallón comenzó entonces una lenta retirada a sabiendas de que la ciudad estaba perdida. Al final, el mismo Gharawi se vio obligado a huir (so pena de ser capturado y ejecutado) y Mosul quedó en manos de Daesh.

Consecuencias

Pocas batallas han sido más importantes en el tiempo reciente que esta.

Mosul luego de la destrucción causada for Daesh

Con la caída de Mosul, Daesh demostró que tenía la capacidad de doblegar y superar a los soldados de Irak, y comenzó un avance hacia el norte que sería muy difícil de detener. El control de Mosul por parte del Califato también le permitió apelar aún más a los sentimientos de los fanáticos en todo el mundo y atraer más y más combatientes a Oriente Medio. El gobierno iraquí hizo finalmente consciencia de su incapacidad de combatir, y comenzó a mejorar el entrenamiento de sus tropas, pero se encontraba al borde del colapso. Entretanto, la batalla llevó a reforzar la noción de lo kurdos de que debían a toda costa defenderse y al fortalecimiento de los Peshmergas, soldados de la región que serían claves en la posterior derrota de Daesh.

Y claro, cerca de 4.000 prisioneros fueron ejecutados luego de la batalla.

Para el mundo, la caída de Mosul fue el punto más bajo en la guerra contra Daesh, pero sirvió para motivar el comienzo de operaciones a mayor escala entre diversas coaliciones de gobiernos aliados. Tras varios meses de combate, la ciudad sería finalmente recuperada en 2017, cerrando así uno de los episodios más oscuros en la historia reciente del Oriente Medio.

Sin embargo, Daesh sigue vivo, y aún tiene el control de varias regiones en este territorio.

Bibliografía:

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Fall_of_Mosul
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Mosul_(2016%E2%80%932017)
  3. https://www.reuters.com/article/us-mideast-crisis-gharawi-special-report/special-report-how-mosul-fell-an-iraqi-general-disputes-baghdads-story-idUSKCN0I30Z820141014

Imágenes: 1: foreignpolicy.com, 2: youtube.com, 3: bbc.com, 4: versobooks.com, 5: globalresearch.ca

La Batalla de Mosul (2014)
17 julio, 2019
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