La batalla de Estados Unidos contra el árbol de Taray

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Tamarix

Llamado Tamarix en inglés, el árbol de Taray es una especie conocida por ser extremadamente resistente, por aguantar la sequía como pocos… y por no ser nativo del continente americano.

Y como muchas otras especies de plantas, animales, microorganismos y básicamente de todo, esta planta terminó en América luego de viajar a través del océano con un poco de ayuda de sus amigos, los seres humanos, por supuesto.

Se cree que el Taray llegó a América del Norte en algún momento de los 1800’s, y por mucho tiempo fue considerado como un árbol de gran importancia, pues su resistencia a la sequía permitía usarlo para obtener madera en zonas secas. Pero su rápido crecimiento pronto hizo que las poblaciones de Taray se salieran de control, y ya para 1950 se consideraba que la planta representaba un peligro para los ecosistemas nativos.

En ese periodo se llegó incluso a pensar que el árbol absorbía grandes cantidades de agua, lo que amenazaba la supervivencia de los ríos en donde se ubicaba. Hoy por hoy sabemos que no es así, pero también aprendimos que sus hojas acumulan sal, y que pueden contaminar las tierras en donde crece el arbolito.

Y bueno, como buena especie invasora, se caracteriza además por colonizar con gran eficacia terrenos muy amplios, dejando por fuera a especies nativas que comienzan a entrar en peligro.

La guerra contra el Taray

Y resultó que cuando los estadounidenses comenzaron a tomarse en serio la tarea de sacar de su país al Taray, se encontraron con que el árbol era mucho más resistente de lo que creían.

Pasar un bulldozer no funcionaba, pues pronto las raíces renacían, y los árboles volvían a cubrir el territorio. Al provenir de un entorno árido y conocido por incendios, el fuego parecía no hacerles mella, mientras que acababa con toda la competencia nativa (no acostumbrada a este tipo de circunstancias). Retirarlos uno a uno era posible, con motosierras, pero así jamás se conseguiría eliminarlos de todas las zonas que habían ocupado. Y los herbicidas, aunque eficaces, ponían en peligro a las plantas nativas que tanto se buscaba proteger, y podían generar problemas de contaminación en el largo plazo.

Así, los Estados Unidos comenzaron a buscar una solución distinta, y optaron por acudir a la guerra biológica. En resumen, buscaron una especie de animal capaz de controlar al Árbol de Taray, y la encontraron:

Un humilde escarabajo.

El Escarabajo del Taray

Este animalito vive en Europa, donde se alimenta del Taray. Como allí lo números de este árbol no son tan altos, el escarabajo no es tan común, pero se puede encontrar cerca de su principal fuente de alimentación.

En el pasado, introducir especies se ha convertido en un asunto problemático en más de una ocasión, por lo que el proyecto se realizó con mucho cuidado y buscando evitar las zonas donde el Taray se había convertido en hogar de algunas especies de aves nativas.

En 1980 comenzaron a liberarse las primeras poblaciones, y poco después comenzó a mostrarse la efectividad del proceso, pues los escarabajos daban cuenta rápidamente de las densas poblaciones de taray. Sin embargo, pronto se dejó de realizar la introducción, y simplemente se permitió a los escarabajos que ya había seguir con su trabajo. El objetivo nunca fue llevar a la desaparición completa del taray (algo prácticamente imposible), sino traer un depredador natural que limitara sus números y abriera espacio a otras especies nativas que están desapareciendo.

Y esto es precisamente lo que se ha venido logrando.

Bibliografía:

  1. http://discovermagazine.com/2018/mar/the-beetle-the-bird–and-the-tamarisk-tree
  2. https://en.wikipedia.org/wiki/Tamarix

Imágenes: 1: discovermagazine.com, 2: riversedgewest.org

La batalla de Estados Unidos contra el árbol de Taray
7 agosto, 2019
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