La batalla de Balaklava, 1854

El imperialismo ruso

El crecimiento territorial del Imperio ruso fue constante hasta el siglo XIX. La lucha librada contra Francia, favoreció a los rusos en Europa. Los europeos buscaron el equilibrio de poderes para impedir nuevos invasores que desequilibraran los poderes en la región.

El lugar fue propiciado por el Zar Alejandro I, en el Congreso de Viena. Allí los imperios comprometieron su diplomacia para garantizar el orden y la paz regional. El poderío ruso también se comprometió a ser galante de los tratados internacionales.

Aún así Rusia siguió creciendo en los años sucesivos. Al inicio, prefirió mantener a raya a los enemigos. Lo comprueba la guerra ruso-turca de 1828, donde el Zar Nicolás prefirió detener el avance sobre Constantinopla, luego de debilitar tenazmente a los turcos.

Esta vez, buscó la excusa de enfrentar a los otomanos por una cuestión religiosa. La región palestina había quedado en manos turcas desde hace un largo tiempo y varios lugares sacros estaban en tensión entre católicos romanos y católicos ortodoxos.

El nuevo gobierno de Napoleón III, vio necesario provocar al gigante ruso, aliándose con los turcos para que en los lugares santos sólo se permitiera las liturgias católicas romanas, provocando con esto, la ruptura de relaciones turco-rusas.

Los turcos no aceptaron las réplicas diplomáticas de los rusos; estos últimos vieron la oportunidad de declarar la guerra. El avance ruso fue muy rápido en 1853. Varios territorios ubicados en los principados balcánicos del Danubio fueron tomados por los rusos.

Estas tierras pertenecían a los otomanos desde siglos atrás. La llegada de los ejércitos rusos, hizo que los franceses e ingleses intervinieran a favor de los otomanos. El miedo a un nuevo Napoleón era grande entre las potencias del Antiguo Régimen y no iban a permitir que los rusos se volvieran la cabeza de Europa.

La llegada de un contingente francés e inglés para ponerle una raya a los rusos, obligó una retirada hacia los Balcanes, pues temían que los austriacos también entraran en contienda. La alianza aprovechó para organizar una estrategia sobre el puerto naval de Sebastopol.

Después de varias batallas en toda la península de Crimea, los ingleses harían una notable hazaña para tomarse la gran ciudad. Atacar por el sur a Sebastopol equivalía a enfrentarse contra los rusos en Balaklava.

La delgada línea roja

Los ingleses que luchaban en Balaklava no eran soldados bien equipados y en excelente estado. El cólera mermó sobre todos los soldados que combatían desde que desembarcaron en la península. Habían obtenido triunfos esporádicos contra los rusos, pero la iniciativa seguía siendo enemiga.

Muchos problemas aquejaban a los aliados. Las rutas de suministro eran lentas, porque los ingleses prefirieron utilizar barcos de vela, entonces la mayoría de los hombres sentían hambre, sus pertrechos estaban rotos y sus armas en mal estado.

El 25 de Octubre de 1854, los dos ejércitos se divisaron. Espías ingleses estaban angustiados porque la fuerza rusa era superior al bando inglés. Fue cuestión de horas para que los rusos hicieran su primera carga de caballería.

Más de 2.500 soldados a caballo, cabalgaron hacia el campamento inglés. Los ingleses sólo tenían 500 cosacos defendiendo, por lo que pensaron en una estrategia para acabar esa caballería. Se formaron en dos líneas frente a la carga.

Empezaron a disparar cuando estaban a 700 metros, luego a 300 metros. Esta delgada línea roja dio un fuerte golpe a la caballería rusa, que prefirió batirse en retirada, pues pensaban que detrás de los cosacos, habían más hombres esperando la intromisión.

Esta primera acción es valorada mucho por la táctica del comandante Sir Corin Campbell. Pues evitó la masacre y puso a raya la ofensiva rusa. Con todo esto, aun faltaba una última carga para dar un final a la batalla de Balaklava.

La masacre de la Brigada Ligera

Cuando la caballería rusa perdió su posición, fueron contra la infantería turca, la cual fue derrotada. Los últimos reductos se batían en retirada y el comandante principal, Lord Raglan, ordenó por medio de un mensajero al comandante de la Brigada Ligera, atacar la artillería.

Él pensó que la artillería rusa estaba moviéndose hacia otros sectores, pero era una táctica para proteger mejor. Lord Lucan recibió la orden del capitán Nolan y cuando le pidió aclaraciones, le dijo que el enemigo estaba a 2,5 km.

La caballería se puso en marcha con mucho enojo y entusiasmo. Lord Lucan divisó la artillería rusa a un kilómetro y medio. El comandante de la caballería ligera dio la orden de cabalgar contra los cañones de la manera tradicional: respetando los tiempos de paso, trote y galope.

Los rusos aprovecharon y pusieron a estallar sus cañones y sus metrallas contra la caballería. Muchísimas fueron las vidas que se perdieron, comenzando con la del propio comandante. Esta carga, señalada de inútil, fue destrozada por los rusos.

Aún así, un centenar de soldados alcanzaron a llegar contra las baterías, pero cuando empezaron a destrozarlas, salió la caballería rusa para terminar a los ingleses. No pudieron hacer más que irse en retirada. Eso sólo sirvió para que los rusos siguieran disparando en las espaldas inglesas.

Los ingleses en ese momento, perdieron más de 600 soldados y perdieron la batalla. Los rusos conmemoran esta masacre como un triunfo aunque las posiciones inglesas siguieron en las mismas colinas sin ser tomadas. Un tiempo después los rusos perderían la guerra.

Bibliografía:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Balaclava
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/La_Delgada_L%C3%ADnea_Roja_(batalla)
  3. https://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/30/la-guerra-de-crimea-1854-1856/
  4. John Macdonald. Enciclopedia visual de las grandes batallas de la historia del mundo. Vol. 2. Ed. Rombo, 1994

Imágenes: 1 y 2: taringa.net, 3: confilegal.com

La batalla de Balaklava, 1854