Grandes batallas: Omdurmán, 1898


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La rebelión derviche

En el siglo XIX África sufrió el colonialismo europeo más que otras partes del mundo. Los ejércitos transatlánticos traspasaban fronteras, tumbaban reyes e imponían la soberanía propia sobre cualquier cuerpo independiente.

Al contrario del colonialismo europeo del Renacimiento, lo que importaba ahora principalmente era las materias primas para las mercancías que se hacían en las industrias. Las naciones europeas no se enfocaron en controlar directamente sino por medio de estados títeres.

Egipto es el caso clásico. Su gobierno era controlado por la corona inglesa y su soberanía estaba influenciada por los ingleses en todo su sistema político y administrativo. Egipto tenía un ejército que en parte se movía por los intereses empresariales ingleses.

Sudán era controlado por los egipcios y por ende, los ingleses tenían grandes intereses económicos en la nación del sur. Todo iba bien para los intereses anglo-egipcios, hasta que surgió un grupo de nacionalistas islámicos que desearon a toda costa independizar su país.

Las fuentes retratan a estos grupos como “derviches”; se refiere a fanáticos árabes que todo lo conseguían por medios violentos. Ellos no temían matar ingleses ni egipcios. Fueron formando un ejército soberano con armas que venían de Francia.

En la segunda mitad del siglo XIX los derviches de Mahdí (Guía) controlaban gran parte del país africano. Los ingleses empezaron a ver en ellos un peligro y justificaron la necesidad de invadirlos porque “los derviches esclavizaban gente”.

Lo cierto es que los sudaneses estaban cansados de un sistema colonial donde ellos pagaban mucho dinero en impuestos. La administración estaba atestada de turcos e ingleses. Fueron esos motivos los detonadores de la guerra de la independencia derviche.

La respuesta inglesa

El general inglés, Charles G. Gordon, héroe de la rebelión Taiping, fue el encargado de las fuerzas militares en Egipto y Sudán. Organizó la toma de la ciudad de Jartum, el 18 de mayo de 1884, con el fin de impedir la victoria derviche.

Había durado más de cinco años en resistencia contra los sudaneses y Gordon resistía heroicamente. Mientras tanto los ingleses abandonaron Sudán y sólo fue la afanosa proclama de ayuda del general sitiado la que obligó a los británicos a devolver sus ejércitos a Sudán.

En 1885, el general Gordon fue asesinado a lanzazos en las escaleras del edificio de Gobernación. El ejército inglés llegó dos días después y se encontró con la cabeza clavada de él en una pica. Los ingleses prometieron con este acto, derrotar a los derviches.

El encargado de la operación en Sudán fue el general Sir Herbert Kitchener. Para la invasión de ese extenso territorio era notoria la necesidad de un gran arsenal militar. El transporte era lo más difícil. Por un lado podían traer una gran parte de los suministros por río, pero después ya no había nada.

Fue necesaria la invención de un ferrocarril por este territorio. Su construcción a cargo del canadiense Edouard Girouard, significó acortar distancias significativas. En menos de seis horas se podía llevar armas, caballos y soldados al centro de Sudán.

El primer contingente egipcio que llegó en 1897 a Atbara, vino con una brigada británica. El encuentro con los derviches fue violento desde el inicio: habían mandado 16.000 soldados a defender la posición sudanesa.

Aunque al inicio las ametralladoras inglesas, junto con las baterías, ocasionaban malestar entre los derviches, ellos y su enorme ejército esperaban la hora de atacar al contingente invasor. La intervención derviche ya había estado más de diez años y la proclama mahdísta era la ley en Sudán.

La batalla

El 8 de abril el general inglés descargó un bombardeo sobre las fuerzas derviches, seguido de un ataque de infantería. Mataron miles de soldados y dejaron cientos de heridos, pudieron hacerse con 400 prisioneros y al comandante derviche de ese ejército.

Durante tres meses los egipcios y británicos invirtieron mucho dinero para enviar suficientes refuerzos para acabar con los derviches. El 1 de septiembre de 1897, los invasores estaban a las afueras de Omdurmán con 25.000 hombres. Los derviches eran 50.000 efectivos.

A las 4:30 am del día siguiente empezó la batalla. Primero se organizaron las posiciones británicas para quedar frente al enemigo. Dejaron bien resguardadas las armas de artillería y las ametralladoras fueron ubicadas frente a los sudaneses.

Estallada la batalla a las de 6:30 de la mañana, miles de muertos empezaron a proliferar por el campo de batalla. Los derviches apenas estaban armados con lanzas y fusiles de un disparo. A las 8:30 am la victoria era totalmente egipcia-británica.

Para terminar la victoria, se mandó al 21° de lanceros atacar una posición que se creía clave. En ese escuadrón iba Winston Churchill que para el momento era muy joven y trabajaba como corresponsal del Morning Post de Londres.

Sir Winston Churchill

La carga de caballería fue contra un grupo de derviches que estaban acostados. Pensaron que ellos tenían lanzas, pero cuando los ingleses estuvieron más cerca, los africanos dispararon dejando media centena de muertos sobre el campo. Los sudaneses también perdieron un mismo número en esta carga.

El número total de muertos fue de 11.000 derviches contra 500 angloegipcios. Se dijo por varios años que esta batalla había sido más una ejecución. En esta batalla se hizo la última carga clásica de caballería.

Aun a finales del siglo XIX los ejércitos seguían atacándose de manera frontal, el desarrollo de la estrategia militar demostró que era perdida la batalla si el otro bando  tenía artillería o ametralladora. Esto puede parecer muy lógico aunque los militares no lo tomaban en cuenta.

Desde 1899, Sudán se convirtió en una colonia inglesa más. La jurisdicción egipcia no fue tan grande, debido a que Egipto también era británico.

Bibliografía:

 

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_George_Gordon#Egipto
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_mahdista
  3. John Macdonald. Enciclopedia visual de las grandes batallas de la historia del mundo. Vol. 3. Ed. Rombo, 1994

Imágenes: 1: elarmarioprohibido.blogspot.com, 2: ecured.cu, 3: cienciahistorica.com

Grandes batallas: Omdurmán, 1898
29 septiembre, 2018
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