EL ORIGEN DE LOKI, por Leandro Esperanza. Cuentos y relatos de terror

Relatos de terror

Cuentos y relatos de terror pertenecientes al concurso La fiesta de Orfeo.

Relato nº15

EL ORIGEN DE LOKI, por Leandro Esperanza

Corría con las manos y el alma manchadas de sangre. Había estado huyendo desde hace algunas semanas de su pueblo. La ciudad no era tan grande, seguramente en muchos mapas ni figuraría su nombre. Pueblo chico infierno grande, solía decirle su madre. Dáira se llamaba. Era una bruja menor, trabajaba curando verrugas y haciendo pociones de amor.

A su padre no lo conoció. En el pueblo decían que su madre se había acostados con demonios y serpientes y lo habían engendrado. Era una buena madre, lo trataba con mucho amor, siempre decía que era lo único que ella tenía. Nunca hablaba de su padre, pero le había dicho que era un hombre muy especial.

A los 13 años Loki ya era un muchacho encantador. Parecía tener una habilidad innata para manipular a la gente, sus mejores armas eran su labia y su apariencia. Nunca era sincero con nadie. El solía pensar que lo era solo con su madre. Ante el resto de la gente portaba una máscara, la de muchacho rompecorazones, la del cínico que dejaba en ridículo a otros mozalbetes, siquiera en soledad se quitaba esa mascara, como si no deseara ver su propia naturaleza.

Ya a los 14 despertó un talento sobrenatural. Podía manipular algunos aspectos de la realidad, crear energía y cambiar la existente. Su madre le explico que eso era magia negra u aunque no le prohibió su uso le explico su origen.

“Existen dos tipos de magia; una es la blanca y la otra la negra. La magia blanca nace de la suplica a los Dioses, el mago obra como canalizador entre la divinidad y el mundo terrenal. Cuando los motivos del ruego son nobles las deidades se muestran favorables y la magia es posible. En la magia negra el mago utiliza la energía de los espíritus que vagan en el mundo para hacer realidad su deseo. Este procedimiento suele destruir al espíritu o en el peor de los casos lo corrompe, dando como resultado un fantasma. La magia es algo que se lleva en la sangre, y el que puedas realizar magia a tan temprana edad, se debe a que llevas la de tu padre.”. Loki sonrió. Nunca había conocido a su padre, pero este le había hecho un grato regalo. Le había dado poder.

Durante un tiempo vivió en paz. Practicaba sus poderes a diario y la gente pronto empezó a temerle. No le molestaba, sentía orgullo de su poder, del miedo que provocaba en los demás, en ese entonces desconocía lo que el miedo es capaz de empujar a hacer a la gente.

Un invierno la hija del jefe de la aldea enfermo. El acudió a Daira desesperado, rogándole que la curara. Ella fue a revisarla e hizo cuanto pudo, pero estaba muy enferma, era evidente que moriría en un par de días. El dolor de la muerte de su hija fue más de lo que el feje pudo soportar. Segado de ira, ordeno que quemaran viva a esa bruja, ya que ella le había robado lo que más apreciaba. En unos minutos, Daira se encontraba atada a un poste en medio de la aldea.

Los gritos de dolor fueron tan grandes que despertaron a Loki, quien se encontraba durmiendo en la otra punta de la aldea. Fue corriendo en esa dirección, no sabía cómo o por qué, pero intuía que era su madre la que estaba sufriendo. Al llegar al fuego el horror lo desgarro. Cayó de rodillas sobre la nieve. Su rostro parecía desencajado por el dolor. Quiso llorar pero no pudo, para eso necesitaba un alma y acababan de quemársela. Quiso gritar, pero su voz parecía haber sido robada. Todo cuanto tenia o sentía había desaparecido de él, excepto su odio. “¡Es el hijo de la bruja! ¡También hay que quemarlo a él, antes de que la desgracia se extienda sobre el pueblo!” dijo un aldeano, muchos murmullos de aprobación de unieron a el.

Una sobrenatural oscuridad empezó a arremolinarse junto a Loki. No era una oscuridad normal, esta devoraba el vigor de las antorchas, la esperanza de la gente. Por unos instantes nada se vio, luego, unos flashes de luz violácea empezaron a iluminar. A cada flash, un agónico grito salía de la boca del aldeano más próximo a la oscuridad. Esta seguía desplazándose, matando a quienes estaban cerca de ella y no llegaban a huir.

Cuando llego frente al jefe de la aldea se detuvo. “P-piedad!”, suplico el balbuceante cacique. Un resplandor, y luego la luz violeta lo había matado. La oscuridad se disperso. Loki miro aterrado toda la gente destrozada que se encontraba a su alrededor. Nunca negaría que fue el él autor de aquel acto atroz, pero todo había sido tan raro, era como presenciar todo en tercera persona. Lo aterraba aun más saber que lo había disfrutado.

Pronto, la gente que había corrido, regresarían con los guardias de la aldea. Eran muchos, casi cien personas que estaban aterradas y querían matar al monstruo que estaba cerca de la hoguera. Corrió. Empezó a alejarse de esa aldea lo más rápido que pudo, sin parar a descansar en toda la noche.

Por el siguiente año, siguió vagando, tratando de poner la mayor distancia posible entre él y su pasado. Aunque este siempre le alcanzaba por las noches…

EL ORIGEN DE LOKI, por Leandro Esperanza. Cuentos y relatos de terror
Se habla de:                             

¿Conoces acerca de...?