Diagnóstico por alucinaciones: el caso de las voces de A.B.

Hechos insólitos, Medicina Plagas y Enfermedades

A.B.

A. B. es una de las pacientes más peculiares de las que tengamos registro en temas médicos. Su caso, vale la pena aclararlo, fue publicado en una revista científica (aquí el enlace, aunque cobran por descargar el artículo) y ha sido verificado en varias ocasiones por la misma comunidad médica, incluyendo (como es lógico) los testigos del suceso. En términos generales, no puede alegarse de ninguna manera falsedad.

La historia comienza el día en que nuestra mujer – un ama de casa de 40 años sin síntomas de enfermedad alguna – comenzó a escuchar voces. No eran los típicos susurros de quienes sufren de algún tipo de locura transitoria, no, eran voces claras que incluso se presentaron ante ella:

Por favor, no se asuste. Sé que debe ser impresionante para usted el oírme hablándole de esta manera, pero es la más sencilla que pude pensar. Mi amigo y yo solíamos trabajar en el Hospital para Niños de la Calle Great Ormund, y nos gustaría ayudarle

Según el relato de la mujer, las voces incluso le revelaron algunos detalles de su vida para “probar” que la conocían y legítimamente deseaban ayudarle. Sin embargo, su reacción fue un tanto diferente.

Las voces terminan… por poco tiempo

En lugar de asistir al lugar que las voces le indicaban, la mujer decidió dirigirse de inmediato al psiquiatra, quien le diagnosticó “psicosis con alucinaciones” y le recetó algunas píldoras. Efectivamente, tras su primera dosis no volvió a saber de las voces y pensó que todo había terminado.

Sin embargo, sus píldoras se acabaron en medio de unas vacaciones por fuera del país. Con tono de urgencia le indicaron que era fundamental que volviera lo antes posible o de lo contrario su vida correría peligro. Esta vez le revelaron que necesitaba atención médica urgente. Angustiada, por primera vez decidió hacerles caso.

Ya en Inglaterra le indicaron que debía dirigirse a una dirección específica: su esposo, de buen humor, accedió a llevarla. Ambos se llevaron una sorpresa cuando las indicaciones los dejaron en el departamento de escáner cerebral de un hospital londinense. Estando allí, las voces le indicaron que tenía un tumor cerebral.

Diagnóstico                                                             

A estas alturas, la cosa era ya bastante ridícula. Pese a no tener una cita, la mujer decidió explicar la situación a los médicos quienes accedieron a realizarle un examen para que calmara su ansiedad aprovechando algunos vacíos en las citas y la laxitud del sistema de salud británico.

Ni ella, ni su esposo ni el doctor esperaban un resultado adverso: el examen solo era una manera de calmarla y de mostrarle que las voces no venían de otro lugar que su imaginación. Sin embargo, como podrán imaginar, el examen reveló algo bien diferente: un menangioma: un caso específico de tumor cerebral que no es particularmente común, pero tampoco raro.

Pronto se agendó una operación y se retiró un tumor de unos 10 centímetros de largo por 7 de ancho. Al despertar de la cirugía, estando aún sedada, A. B. escuchó a las voces decir “Adiós. Ha sido un placer haberle ayudado”. Jamás volvieron a aparecer.

¿Explicación?

Aunque lo más lógico sería considerar la hipótesis de las voces de un espíritu que advierte a una amiga del peligro, hay otras teorías, también interesantes, que podríamos tomar en consideración.

Algunos afirman que se trató de un fraude. Sin embargo, la mujer no tenía modos de conocer su enfermedad antes del examen, y de cualquier manera tenía el tratamiento garantizado como parte del sistema de salud británico. Por esta razón, la teoría del fraude resulta poco plausible.

Pudo haber sido una mentira deliberada en aras de ganar popularidad. De ser así, lo hizo bastante mal, ya que su nombre ni siquiera se conoce (su identidad se protegió en el artículo), pero es poco probable ya que ella misma solicitó que así fuera.

¿Podría ser una mentira de los médicos? Es posible, pero no del todo viable, ya que el asunto se verificó en los archivos y con varios testigos, incluido el psiquiatra que había documentado el caso previamente.

Por último, cabe la posibilidad de que fuera una alucinación… desencadenada por el mismo tumor. Quizás la mujer sintió alguna molestia y su subconsciente, convencido del peligro, se convirtió en voces que la advirtieron de lo que estaba pasando. Aunque posible, no cabe duda de que resulta francamente curioso:

Estaríamos hablando de un tumor, quizás el primero en la Historia, en advertir a su portador de los peligros que llevaba consigo.

Fuente de imágenes: 1: phon.ucl.ac.uk, 2: neurosurgery-blog.com

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