Desastres de la mano del hombre: la gran inundación del Río Amarillo de 1938

Desastres | Historia

La invasión japonesa a China

Como ya lo hablamos en el artículo China, la Guerra del Opio y el Siglo de Humillación, en 1937 el Imperio Japonés comenzó una invasión a gran escala de la China continental con el objetivo de capturar zonas vitales para el interés del país insular y obtener las materias primas que necesitaba para mantener andando su maquinaria de guerra. Tras una serie de rápidas victorias el avance japonés se detuvo y eventualmente comenzó a convertirse en una retirada total.

Pero en los primeros años nada estaba claro, y el gobierno chino del Kuomintang temía, con razón, que los japoneses apoderaran de la totalidad del país. La guerra con los comunistas había sido dura, pero los japoneses en una amenaza mucho mayor para el futuro del gigante asiático.

Por esta razón, en 1938 el gobierno del General Chiang Kai-Shek tomó una polémica y aventura decisión que terminaría por costarles muy, muy caro en los años por venir: destruir la represa del Río Amarillo e inundar una gigantesca zona con el objetivo de limitar el avance de las tropas japonesas.

Decisiones desesperadas

Japón atacó a China desde el norte, desde la zona ocupada de Manchuria, pero también desde el sureste, comenzando por la ciudad costera e importante centro industrial de Shanghai y siguiendo el Río Amarillo hacia el interior, hacia Nankín (entonces la capital del gobierno).

Desde allí los japoneses estaban en capacidad de realizar una invasión a las importantes ciudades del este y el sureste del país, acabando con importantes áreas agrícolas y con las industrias que se habían ubicado en esta zona luego de la caída de Shanghai.

Por esta razón, era crítico para el gobierno del Kuomintang detener el avance japonés a toda costa y evitar que se apoderaran de más territorios en el centro del país. Por esta razón la comandancia del Kuomintang, encabeza el General Chiang, tomó la polémica decisión de destruir las presas del río amarillo inundando así un área gigantesca por la que tenían que pasar los soldados japoneses.

A los ojos del Kuomintang esta era una decisión dura pero necesaria. En el futuro, cuando China estuviese libre del invasor japonés, los ciudadanos entenderían. Pero la realidad, esto se convirtió en una catástrofe de incalculable magnitud y en una de las principales causas que llevaron a que los campesinos chinos dejaran de apoyar al gobierno nacionalista del Kuomintang y empezarán apoyar al ejército comunista.

Área de inundación. Se ve el recorrido del río hacia el noreste

La gran inundación

Tras la caída de la ciudad de Kaifeng, la decisión de romper el dique se volvió inaplazable. De no hacerlo, y destruir así el paso del ferrocarril Long-Hai, la ciudad de Wuhan, donde se había ubicado la nueva capital el país, caería en pocas semanas sin darle tiempo al gobierno y al ejército de reposicionarse.

Entre el 4 y el 6 de junio los soldados del ejército chino intentaron infructuosamente destruir la represa. El siguiente día, por fin, las paredes cedieron y un inmenso e imponente muro de aguas se dirigió a las planicies del sureste

Debido al temor de que los japoneses se enteraran de lo que estaba sucediendo e intensificaran sus ataques el gobierno chino no advirtió a los campesinos del área sobre lo que iba a ocurrir y muchos de ellos perecieron en las subsiguientes inundaciones. Se calcula que más de 80000 personas murieron en los trágicos días que siguieron a la ruptura de la presa del Río Amarillo.

Para colmo de males, esto ocurrió en la temporada de cosecha, por lo que para muchos campesinos era muy doloroso ver el trabajo de todo el año perderse en un momento y llegaron al punto de arriesgar su vida para lograr salvar algo de su comida. Esto, a su vez, llevó a que la zona quedase desprovista de alimentos por esa temporada, llevando a una hambruna de consecuencias inimaginables.

Victoria táctica, catástrofe estratégica

En términos tácticos la decisión del Kuomintang no fue tan mala. Si bien los japoneses superaron rápidamente el problema de atravesar el lago, la ruptura del ferrocarril sí causó que una vez al otro lado del lago no pudiesen avanzar con la misma rapidez. Esto permitió al gobierno nacionalista refugiarse más hacia el occidente y sobrevivir y contraatacar desde allí.

Pero los costos humanos de esta decisión fueron gigantescos. Se calcula que en los 9 años siguientes a la ruptura de la presa (hasta su reconstrucción en 1937) más de 800000 personas murieron por las inundaciones causadas y más de diez millones lo perdieron todo. Por supuesto, el gobierno perdió mucha legitimidad y popularidad a los ojos de los campesinos de China y fue quizás en este momento que se dio a la transición fundamental, cuando el partido comunista fue capaz de ganar los corazones de la gente y de comenzar una ofensiva que llevaría a su victoria definitiva en 1949.

Hoy por hoy, se considera al desastre de la presa del Río Amarillo como uno de los peores desastres causados por el hombre y como el mayor acto de guerra ambiental ejecutado en la historia de la humanidad.

Bibliografía:

  1. http://www.disasterhistory.org/yellow-river-flood-1938-47
  2. https://www.quora.com/What-are-the-worst-man-made-disasters-in-the-world-history/answer/William-Yan-14
  3. https://en.wikipedia.org/wiki/1938_Yellow_River_flood

Imágenes: 1: empire-and-revolution.blogspot.com.co, 2: disasterhistory.org, 3: besttoppers.com

Desastres de la mano del hombre: la gran inundación del Río Amarillo de 1938


¿Conoces acerca de...?

Se habla de:                             

Bibliografía

El pensante (9 mayo, 2018). Desastres de la mano del hombre: la gran inundación del Río Amarillo de 1938. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://www.elpensante.com/desastres-de-la-mano-del-hombre-la-gran-inundacion-del-rio-amarillo-de-1938/