¿Cómo se veían las primeras ciudades? Las puertas verticales de Çatalhöyük

Seguramente así se veía Çatalhöyük

Ciudad

Casi por definición, el nacimiento de las ciudades corresponde también al nacimiento de la Civilización. Sin los excedentes que provienen de las mejoras en la producción agrícola, sin el control que existe en una población sedentaria, es imposible pensar en las ciudades. Pero las ciudades también fueron el hogar en el que se concentraron estos excedentes y en el que vivieron los líderes, reyes, sacerdotes, guerreros.

Es mucho lo que no sabemos de las ciudades antiguas. Cuando piensan en el pasado, muchos se remiten a Grecia, o Roma, pero lo cierto es que para este momento ya habían pasado miles de años desde la creación de las primeras ciudades. De hecho, mucho de lo que vemos hoy en Europa y América es herencia de estos antiguos poblados griegos y romanos (de las culturas nativas americanas ha quedado más bien poco).

Pero ¿qué vino antes de ellos? ¿Cómo eran las antiguas ciudades de Babilonia y Acadia, las capitales faraónicas, las ciudades de Hatti? Vamos aún más atrás: ¿cómo eran las primeras ciudades de la Historia?

Çatalhöyük

Una de estas ciudades, que apareció en la Edad temprana del Cobre y sobrevivió por más de 1.000 años, es Çatalhöyük. En lo que hoy es el sur de Turquía, ocupó un territorio de más de 13 hectáreas, con un canal del río pasando por la mitad (el cual seguramente permitía una agricultura permanente).

La ciudad es una reliquia de un tiempo en el que los Imperios aún no existían (se calcula que existió en torno al año 6000 a.C.). Pese a ser relativamente pequeña (se calcula un máximo de 10.000 habitantes) era grande para su época y tenía una economía basada en la agricultura de trigo y cebada (y en menor medida de garbanzos, arvejas y lino) y en la ganadería, aunque la caza parece haber sido también importante. Se han encontrado muy pocos restos de basura al interior de la ciudad: parece ser que los habitantes desechaban todo por fuera de las murallas exteriores, aunque a sus muertos sí los enterraban en el interior de la ciudad.

Reconstrucción de una parte del interior de la casa

Pero la verdadera particularidad de la ciudad es su estructura. Las casas eran de adobe y barro, con paredes horizontales y techos bien construidos que permitían caminar sobre ellos. Las casas estaban todas pegadas unas a otras en diferentes “niveles”, lo que significa que ingresar a la casa por los lados era imposible. Muchos antropólogos, por su densidad y distribución, las comparan con panales de abejas.

Pero entonces, ¿cómo se entraba a las casas? Fácil: por encima.

La gran terraza y las puertas verticales

En efecto, las casas apiladas unas con otras se asemejaban a una gran “terraza” sobre la cual parecen haber ocurrido la mayor parte de las actividades sociales. Esta terraza era una superficie que se asemejaba a una colina plana y estaba llena de puertas verticales con escaleras que permitían a las personas entrar a sus casas desde arriba.

El concepto parece casi el de una película de ciencia ficción, pero esta distribución parece haber sido bastante común en las ciudades del paleolítico tardío (esto es, la edad de piedra) y el calcolítico (esto es, la edad de bronce) en Anatolia.

Recordemos que aún milenios después pueblos de Anatolia aprendería a construir verdaderas megalópolis subterráneas capaces de ocultarlos bajo tierra de sus enemigos. Esta ciudad parece haber tenido un objetivo semejante: evitar la destrucción de sus habitantes por ataques extranjeros. Y así habría sobrevivido por siglos.

Al final, fue un incendio el que terminó con la ciudad, lo cual forzó su abandono pero a la vez cocinó las paredes de adobe, haciendo que permaneciera en pie hasta nuestros días y dándonos un poco más de información sobre el urbanismo en la antigüedad. De estas ciudades primigenias no parece haber quedado nada en el mundo moderno.

Imágenes: 1: ekstrembilgi.com, 2: wha.com

¿Cómo se veían las primeras ciudades? Las puertas verticales de Çatalhöyük