Científicos modifican ADN de células cancerígenas que las llevan a destruir a sus homólogas no intervenidas

Lo más reciente:

Cáncer

El cáncer, no cabe duda, será una de los principales enemigos de la humanidad en los tiempos modernos.

Se trata de una dolencia casi que universalmente presente en los seres multicelulares, que se genera porque una célula pierde los “controles” genéticos que la contienen y comienza a reproducirse de manera indiscriminada. Como esta célula, técnicamente hablando, hace aún parte del cuerpo, es extremadamente difícil para los glóbulos blancos detectarlas y erradicarlas, aunque existen células inmunológicas especializadas para ello.

Entre más vive un organismo y más células tiene, más probable es que desarrolle algún tipo de cáncer. Así mismo, entre más envejecen las personas, más se deteriora su sistema inmunológico, por lo que comienzan a perder la capacidad de enfrentar este tipo de amenazas.

En este sentido, el cáncer es una consecuencia natural del mejoramiento de los sistemas de salud: a medida que la gente vive más y sobrevive más dolencias se vuelve más y más probable que el cáncer termine eventualmente por afectarla.

Buscando una cura

La búsqueda de la cura contra el cáncer lleva décadas presentando resultados infructuosos, al menos de acuerdo con los estimados optimistas de mediados de siglo. Las diferentes variedades de cáncer presentan causas diferentes, procesos moleculares diferentes y consecuencias diferentes, y por esta razón es imposible encontrar una cura universal. Algunas variedades, menos virulentas, han podido tratarse con cierta facilidad, otras continuan siendo casi una sentencia de muerte.

Por esta razón, cada vez que se descubre un nuevo método para combatir este conjunto de enfermedades el mundo de la medicina celebra. Y recientemente un nuevo estudio reveló lo que podría convertirse en punta de lanza de la lucha contra el cáncer: la manipulación genética de las células cancerígenas.

Recordemos el artículo en el que hablábamos de la técnica CRISPR que permite la modificación de cadenas de ADN dentro de las células. Con esta técnica se puede alcanzar una precisión realmente impresionante en estas transformaciones, y si se comprende a fondo el funcionamiento de los diversos genes se puede lograr, esencialmente, que la célula haga lo que uno quiera.

Y lo que los científicos consiguieron fue programarla para que destruyera otras células como ella.

El tratamiento

Esencialmente, se aprovechó el hecho de que las células cancerígenas parecen ser capaces de detectar el tumor al que pertenecen (y permanecer adheridas a él) y las programaron con la capacidad de sintetizar una proteína letal llamada S-TRAIL, que afecta en mayor medida a las células cancerígenas que a las no cancerígenas.

A partir de este momento simplemente las soltaron, esperando que llegaran al tumor, liberaran la proteína y mataran otras células cancerígenas. En el caso de algunas células, que eran resistentes a la proteína (y podrían eventualmente empezar un tumor nuevo) activaron unos genes de “autodestrucción” para que murieran luego de un tiempo determinado.

El experimento se probó exitoso en ratones, en los que fue visible una reducción de los tumores con respecto a otros ratones sin tratamiento. Así mismo, la expectativa de vida de los ratones tratados aumentó.

La tecnología existe, pero pasará algún tiempo antes de que se evalúe un tratamiento efectivo en humanos y se logre ejecutar de manera masiva. Hasta entonces, lamentablemente, la gente seguirá dependiendo de los tratamientos actuales.

Bibliografía:

  1. https://www.sciencenews.org/article/cancer-cells-engineered-crispr-slay-their-own-kin

Imágenes: 1: wired.com, 2: nextbigfuture.com

Científicos modifican ADN de células cancerígenas que las llevan a destruir a sus homólogas no intervenidas
20 julio, 2018
Se habla de:                 

Ver más Artículo al azar