Benjamin Franklin y su Vida Masónica

Logias, sectas y religiones, Personajes de la historia

La masonería en EEUU

Es increíble imaginar que desde 1730 se haya documentado la existencia de masonerías en EEUU: Benjamin Franklin fue el primero en documentar la existencia de ellas en su periódico Pennsylvania Gazette, donde mostraba la importancia de este tipo de organizaciones para que los norteamericanos lograran profundizar sus conocimientos revolucionarios.

Vale aclarar que en esta época Franklin todavía no era masón. Las fuentes que han hablado sobre su misterioso pasado señalan que al año siguiente de su artículo los masones lo interceptaron y lo unieron a su grupo. Así el conocido patriota que sale en el billete de 100 dólares terminó siendo Gran Maestre Provincial de Pensilvania para 1734.

Su etapa en Francia

Cuando viajó al país francés se encontró en los cafés con otros masones y revolucionarios que creían en las ideas de la ilustración, pero también en otras inteligencias oscuras que muchas veces eran antireligiosas y que se centraban en la búsqueda del poder.

De todo esto se fue empapando el pensamiento del norteamericano quien además buscaría llevar todo esto a su país, convirtiéndose en un líder que manejó una gran cantidad de masas para la Independencia de Inglaterra.

El macabro Hellfire Club

Unos años antes de la Independencia, Franklin se encontraba en Inglaterra donde conoció el Hellfire Club. Este lugar era enigmático porque aquí se reunían los Iluminati de Adam Weishaupt, una organización “libertina” que adoraba a Satán. El héroe estadounidense conoció acá al barón Le Despencer y escribió con él gran parte de su pensamiento político.

Uno de sus pilares era algo que todos conocemos, el “nuevo orden seglar”, sueño masón que está representado en el ojo que aparecería luego en el billete de un dólar.

Hablar de este club es referirnos directamente a las órdenes que tenían pensamiento demoníaco y funcionaban de forma secreta. Tenían gran poder, pues acá también estaban insignes representantes del poder inglés como el príncipe de Gales, el primer ministro inglés, el conde de Sandwich y otras personas que estaban en la élite aristocrática de la Gran Bretaña.

Sacrificios satánicos

Se ha mencionado con interés por los medios de comunicación que en la casa de Benjamín Franklin en Londres, se hallaron un montón de restos humanos. Claramente no se supo de donde habían salido, pues todos sabemos que los poderes controlan la información e impiden pensar en que un héroe era también un asesino o satánico.

El escritor de teorías conspiratorias David Icke fue el encargado de reflexionar sobre estas temáticas en su artículo “Benjamín Franklin, the occult and the Elite”. Allí afirma que en la casa en que habitó desde 1757 a 1762 y de 1764 a 1775, se hallaron en Febrero 11 de 1998, los esqueletos de cuatro adultos y seis niños.

Fue justamente en la restauración de la casa cuando se halló este insólito crimen, además se advirtió en esa época la posibilidad de más cadáveres en otras partes de la construcción.

Se ha aclarado que estos restos servían para hacer disecciones y otro tipo de experimentos médicos, ya que los hijos de Franklin ejercían esta profesión. La verdad no sabemos cuánto intervinieron las órdenes masónicas en este estrepitoso evento, aunque seguramente el héroe patrio tenía muchas cosas que ocultar.

Sus discursos antisemitas

Otra muestra de que quien escribió la hoja de la Independencia de Estados Unidos era claramente masón: en el discurso que dio en la Convención Constitucional de Filadelfia en 1787 no temió juzgar a los judíos por lo que representaban en su país.

Este discurso racista y degradante que años después Hitler citaría con fervor en “Mi lucha”, supone los ideales iluminati que construyó Franklin a lo largo de su vida. Incluso muchos de los asesinados durante la guerra de Independencia fueron judíos. Aun así, el pensamiento de la libertad heredado de los franceses lo detuvo para acabar a los judíos en público.

En esas palabras contra los judíos decía que a EEUU llegarían cantidad de ellos y arruinarían al país de la democracia. Se aclaraba que la posibilidad de que los judíos no se pudieran controlar haría necesario un poder autoritario, pues el judío era el reflejo de la corrupción y el desorden que era necesario opacar.

Una independencia al servicio de la masonería

EEUU lo conocemos por su pensamiento “democrático” y “chovinista”, sabemos que desde tiempos pretéritos buscaron intervenir en otros países para sembrar su pensamiento y nunca escatimaron entrar a América del Sur o a Asia, ni siquiera a Europa o África: todo para llevar sus famosos marines.

Con ellos también migraron las ideas masonas. Las ideas de controlar a otras personas y otros países. No es extraño que ahora el pensamiento de Franklin haya llegado a todos los norteamericanos o que su cara salga en el billete de 100 dólares, pues se sabe la cantidad de logias que hay en este país. Muchas de sus sociedades universitarias, como los skull, no temen mostrar abiertamente su odio antisemita y su oscuro pensamiento que puede llegar a considerarse demoniaco.

Imágenes: 1: pinterest.com, 2: ajitvadakayil.blogspot.com.co, 3: angelfire.com

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