Bárbara de Braganza: la «Reina Amada» de Portugal

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La reina que superó y conquistó corazones

Las mujeres siempre se han visto juzgadas por su físico o poseer una buena apariencia, la sociedad ha hecho creer a la mujer que si destaca por ser hermosa esto automáticamente le dará el pase para conseguir el amor y muchas veces olvidan que hay que cultivar primero el interior. Sonará cliché lo que se acaba de escribir, pero lo cierto es que la historia siempre nos trae personajes que fueron extraordinarios sin necesidad de lucir perfectos por fuera.

Con esta introducción nos trasladamos al 4 de diciembre del año 1711, donde en la corte de Lisboa se celebraba el nacimiento de la pequeña princesa María Madalena Bárbara Xavier Leonor Teresa Antonia Josefa de Braganza, hija de rey Juan V de Portugal y su esposa la reina María Ana de Austria.

La infanta sería conocida como Bárbara de Braganza y fue gracias a la influencia de su padre que está princesa demostró que su cerebro era extraordinario, aprendiendo a muy tierna edad múltiples idiomas y a dominar la música.

A pesar de carecer de una belleza cautivante, de no cumplir con los estándares de un cuerpo ideal y a eso sumarle que la viruela había dañado parte de su rostro, la joven Bárbara jamás se dejó aminorar y con más ahínco en cada prueba que cada noble o envidioso lanzaba en su camino ella lo superaba, pero de todas las pruebas que le pusieron la más difícil sin duda fue su matrimonio concertado con la corona Española.

Un amor de ensueño

Todos en la corte en España, pensaban que cuando el príncipe Fernando conociera a su prometida la rechazaría inmediatamente.  Las posibilidades no jugaban a favor de Bárbara: su figura no iba acorde con la época y su rostro marcado por la enfermedad no era de ayuda. Las princesas también pasaban sus dificultades, llevar coronas en la cabeza no las eximía del dolor o de que les rompieran el corazón.

Así que, podrán imaginarse la gran sorpresa no sólo para la misma joven sino para el resto de los nobles, cuando Fernando recibió encantado a Bárbara: fue su inteligencia, amabilidad, gusto por la música y dulzura los que finalmente la mostraron por lo que era: una gran persona de la que irremediablemente el Príncipe se enamoró.

Sin embargo, su matrimonio no tuvo buena acogida, la madrastra del príncipe (la reina Isabel de Farnesio) exilió a la pareja de recién casados durante 10 años y en el transcurso de ese tiempo se aseguró de someterlos a un sinfín de desplantes y humillaciones.

El legado de la Reina Bárbara

En el transcurso de su vida, la monarca fue conocida como amante y protectora de las artes; una gran mecenas de la cultura. Bajo su cobijo estuvo el cantante italiano Carlo Broschi, más conocido por el nombre de Farinelli y por maestro de música tuvo  a Giuseppe Domenico Scarlatti, un compositor italiano, quien le dio clases desde 1721 hasta  su muerte.

El día del velorio de la Reina, Domenico tocó sus sonatas en clavicémbalo, por las que se hizo famoso y muy conocido. También hay que agregar que como méritos la reina Bárbara promovió la construcción del Convento de las Salesas Reales de Madrid.

Bibliografía:

  1. http://www.mujeresenlahistoria.com/2014/06/la-reina-amada-barbara-de-braganza-1711.html

Imágenes: 1: mujeresenlahistoria.com, 2: pessoasenmadrid.blogspot.com.co

Bárbara de Braganza: la «Reina Amada» de Portugal
6 febrero, 2018
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