Aspasia, Hetaria y Erudita de Grecia

Hetaira y Misterio

Su vida viene envuelta en un halo de misterio, pues se desconoce su fecha de nacimiento y de muerte, pero de las pocas historias a las que se tiene acceso podemos deducir que Aspasia, la protagonista de nuestra historia, fue una mujer inteligente y con gran influencia en la antigua Grecia.

La vida de Aspasia se ha visto muchas veces tergiversada debido a su inteligencia e ingenio. Como podrán suponer, para los hombres de aquellos tiempos (e inclusive para algunas féminas) era algo inaudito que una mujer fuera digna maestra de la retórica y que se destacara en áreas como la filosofía. Era imposible conjugar belleza y talento en un solo paquete, así que en más de una ocasión la hetaira se enfrentó al paredón.

Ya mencionamos en este portal la historia de Friné, la hetaira más bella de la Antigua Grecia: en este artículo señalamos que una hetaira era una mujer que se desempeñaba como artista, acompañante y prostituta, pero a diferencia de las otras mujeres de aquellos tiempos las hetairas gozaban de independencia económica y libertad, dos cosas que Aspasia buscó en su vida.

De Mileto a Atenas

Desde su juventud en Mileto Aspasia comenzó a mostrar aptitud. Varias son las historias que rodean a la joven y que destacan su talento y don para la retórica: se dice que desde muy tierna edad gozó con la ventaja de acceder a clases en condiciones de igualdad con otros niños, ya que en la ciudad donde nació los niños y niñas podían ingresar a la escuela pública.

En su juventud nutrió su mente con los escritos de Pitágoras, de él comprendió la función del cosmos y de los números, de la armonía que existe a su alrededor. Y mientras su mente crecía gracias a todo su deseo de aprender, lo hacía también su belleza: su cabello se volvió brillante y su voz más melodiosa.

Mileto se estaba quedando pequeño para Aspasia, fue así como un buen día, Sofrón (un magistrado) llegó a la ciudad y le habló a la inteligente chica sobre la vida en Atenas: de la cultura, de los avances y de la vida que llevaban las mujeres hetairas, quienes eran libres para desarrollarse sin ninguna restricción por su estatus de mujer.

Con esa perspectiva en mente, Aspasia partió hacia Atenas y con solo veinte años fundó una escuela de filosofía y declamación. Fue tal la fama que alcanzó que entre sus alumnos contaba con Sócrates y Eurípides. Fue en el año 450 a. C. que la hetaria realizó este viaje, y fue en esta ciudad donde todas sus capacidades surgieron con esplendor.

Su propia ley le jugó sucio 

Paralelo a la vida de Aspasia, quien en ese momento ya se desempeñaba como hetaira y tenía la atención de más de uno, Pericles (un magistrado y general) escuchaba las súplicas del pueblo ateniense, el cual se encontraba preocupado porque las jóvenes doncellas se quedaban sin opciones de maridos en la aristocracia ateniense; esto debido a que los hombres atenientes estaban volcando sus ojos a las mujeres de los pueblos llanos o inclusive a algunas hetairas.

Haciendo caso a las necesidades del pueblo, el magistrado prohibió los matrimonios entre hombres y mujeres de distintas clases. Pero la rueda de la fortuna es cruel, pues un día el general oyó del ingenio de Aspasia y fue a su escuela para oirla hablar… y cómo no que Pericles quedó prendado de su belleza y decidió casarse con ella.

El magistrado ya contaba con esposa de la cual se separó en un santiamén, pero el pueblo ateniense vio con malos ojos este matrimonio: casarse con Aspasia sería contradecir su propia ley. Finalmente, ambos se fueron a vivir juntos sin que hubiera un papel que legitimara su relación.

La vida en pareja y las críticas que vivieron

Los grandes pensadores de la época reconocían en Aspasia a su maestra e instructora, su habilidad para relacionarse le permitió acoplarse sin problema a las amistades de Pericles. La pareja tuvo un hijo quien fue conocido como Pericles el joven, el cual más tarde se convertiría en general de la academia militar ateniense.

Fueron varios sus detractores, quienes decían que la hetaira controlaba al general y que fue por ella que se vivió una guerra muy dura. Para el año de 440 a. C. Samos se encontraba en guerra con Mileto (ciudad natal de Aspasia). En este contexto las ciudades tratan de buscar un arbitraje para solucionar el conflicto sin el derramamiento de sangre, pero Samos se rehúsa a la intervención de un tercero.

Como consecuencia, Pericles envío una expedición militar a Samas con la idea de controlar la rebelión y darle una mano a Mileto. En ésta se perdieron muchas vidas atenienses y Aspasia, como nativa de Mileto, fue culpada por lo sucedido.

El florecimiento cultural en Atenas

La hetaira incursionó en varias áreas del saber: fue reconocida como una gran pedagoga y logógrafa (historiadora). Varios eruditos basaron sus estudios en investigaciones previas realizadas por Aspasia, quien se involucró en campos como la medicina y obstetricia: el caso más conocido es el de Aetius, médico personal del emperador Bizantino Justiniano I.

Enviudó dos veces y cansada de la vida pública se retiró al campo donde fundó otra escuela dedicada a la Elocuencia y Arte Amatorio, a la que iban a aprender las jóvenes que aspiraban a hacer carrera como hetaira.

Bibliografía:

  1. https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/la-gran-aspasia-de-mileto/20111201114725066739.html

Imágenes: 1: wikipedia.org, 2: supercurioso.com, 3: pinterest.com

Aspasia, Hetaria y Erudita de Grecia
11 febrero, 2020
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